Logroño: Consejos de Viaje para Disfrutar de Esta Encantadora Ciudad

Logroño, la capital de La Rioja, es uno de esos destinos que no suele aparecer en las típicas guías turísticas de España, pero que, una vez que lo descubres, te gana por completo. Esta ciudad combina perfectamente la tradición con lo moderno, y es un lugar ideal para disfrutar de la gastronomía, el vino y la cultura local. Si estás pensando en visitar Logroño, aquí te dejo algunos consejos basados en mi experiencia reciente para que tu viaje sea lo más fluido y placentero posible.

1. Llegar a Logroño: Cómo hacerlo

El primer paso para disfrutar de tu estancia es llegar, y a veces, esto puede ser un poco confuso, ya que Logroño no cuenta con un aeropuerto internacional. Sin embargo, hay varias maneras de llegar a esta ciudad.

En avión: El aeropuerto más cercano a Logroño es el de Agoncillo, que está a unos 15 kilómetros de la ciudad. Aunque no es un aeropuerto de gran tamaño, cuenta con vuelos nacionales desde Madrid y Barcelona. Desde allí, puedes tomar un autobús o un taxi a la ciudad. Otra opción es volar al aeropuerto de Bilbao, que está a unas dos horas en coche.

En tren: Si prefieres viajar en tren, Logroño está bien conectada con el resto de España. Desde Madrid, el trayecto en AVE o Alvia dura unas 3 horas, lo cual es bastante cómodo. Los trenes son modernos y ofrecen bastante comodidad durante el viaje.

En coche: Si viajas en coche, Logroño está a unas 3 horas en coche desde Madrid, y la ruta es bastante sencilla. Las carreteras están en buen estado y es fácil encontrar señalización hacia la ciudad. Además, moverse en coche te permitirá explorar la región de La Rioja y sus alrededores a tu propio ritmo.

2. Dónde alojarse: Recomendaciones

La ciudad de Logroño es pequeña en comparación con otras capitales españolas, pero ofrece una amplia gama de opciones de alojamiento. Desde hoteles boutique hasta apartamentos turísticos, hay para todos los gustos y presupuestos.

Centro de Logroño: Si quieres estar cerca de la acción, lo mejor es alojarte en el centro histórico de la ciudad. De esta forma, estarás cerca de la famosa Calle del Laurel, donde podrás disfrutar de los mejores pinchos y vinos. Yo opté por un pequeño hotel en esta zona, lo que me permitió caminar a la mayoría de los lugares turísticos.

Fuera del centro: Si prefieres algo más tranquilo, también puedes considerar alojarte en barrios más alejados del bullicio, como el Barrio de la Estación o incluso las zonas más rurales que rodean la ciudad. Aunque estarás un poco más lejos de las principales atracciones turísticas, la tranquilidad y las vistas valen la pena.

Airbnb: Si buscas una experiencia más local, los apartamentos y casas de alquiler por Airbnb también son una excelente opción. Hay muchas propiedades encantadoras que te permitirán vivir como un verdadero logroñés.

3. Comer y beber: La gastronomía de Logroño

Uno de los mayores atractivos de Logroño es, sin duda, su gastronomía. La ciudad está rodeada por viñedos y bodegas, lo que hace que el vino sea una de las principales estrellas del lugar. Pero no solo eso, la comida de La Rioja es rica y variada, con influencias de la cocina vasca, navarra y castellana.

Calle del Laurel: Esta calle es famosa por ser el centro de la «cultura del pincho» en Logroño. Aquí podrás encontrar bares que sirven los mejores pintxos de la ciudad, acompañados de un buen vino de la región. Cada bar tiene sus especialidades, pero algunos de mis favoritos fueron las brochetas de cordero y los pinchos de setas con foie. Un consejo: no tengas miedo de probar combinaciones de sabores inusuales; los logroñeses tienen una creatividad sorprendente cuando se trata de pinchos.

Vino de La Rioja: La Rioja es conocida mundialmente por su vino, y Logroño es el lugar perfecto para disfrutar de una copa. No te pierdas una visita a la zona de la «Calle del Vino», donde podrás degustar una selección de los mejores caldos locales. Además, hay muchas bodegas en las afueras de la ciudad donde puedes hacer tours y degustaciones. Yo tuve la suerte de visitar una bodega pequeña en las afueras de Logroño, donde el vino joven fue un descubrimiento delicioso.

Platos tradicionales: No dejes de probar el famoso bacalao a la riojana, un guiso de pescado con pimientos, tomate y azafrán que es toda una delicia. También el cordero a la pastor es otro plato típico que merece la pena probar. Como toque final, los postres locales, como las yemas de La Rioja, son un verdadero lujo para los golosos.

4. Qué hacer en Logroño: Actividades y lugares imprescindibles

Aunque Logroño es una ciudad pequeña, tiene muchísimo que ofrecer a los viajeros. Aquí te comparto algunos de los lugares y actividades que no te puedes perder:

Catedral de la Redonda: Esta imponente catedral gótica está en el corazón de la ciudad. Es una de las principales atracciones turísticas y su arquitectura es simplemente impresionante. No olvides subir a su torre para disfrutar de las vistas panorámicas de Logroño.

Museo de La Rioja: Este museo es una parada excelente para los amantes de la historia y el arte. Se encuentra en un antiguo convento y alberga colecciones de arqueología, arte y una interesante muestra sobre la historia vinícola de la región. Si tienes tiempo, definitivamente es recomendable visitarlo.

Parque de la Grajera: Si te apetece escapar un poco del bullicio de la ciudad, el Parque de la Grajera es un lugar perfecto para pasear y relajarte. Está a las afueras de Logroño y es ideal para hacer senderismo o disfrutar de un picnic cerca de un pequeño embalse.

Ruta del Vino: Como mencioné antes, la región de La Rioja es famosa por su vino. Hay numerosas bodegas en los alrededores de Logroño, y muchas de ellas ofrecen visitas guiadas con catas. Esta es una de las mejores formas de conocer más sobre la historia y el proceso de producción del vino en la región. Si eres amante del vino, te lo recomiendo al 100%.

Puente de Hierro: Este puente, inaugurado en 1884, es uno de los principales símbolos de Logroño. Se trata de una estructura de hierro que cruza el río Ebro y conecta dos zonas de la ciudad. Es especialmente bonito al atardecer, cuando el sol se refleja en el agua.

5. Moverse por Logroño: Transporte y cómo facilitarte la vida

Logroño es una ciudad pequeña, por lo que puedes moverte a pie con bastante facilidad. Sin embargo, hay algunas recomendaciones sobre el transporte que podrían hacer tu visita más cómoda.

Transporte público: Si prefieres no caminar, Logroño cuenta con una red de autobuses urbanos que cubre la mayor parte de la ciudad. Los billetes no son caros, y los autobuses son puntuales y cómodos. No necesitarás más que unos pocos viajes para desplazarte por toda la ciudad.

Bicicleta: Logroño es una ciudad bastante amigable para los ciclistas, con carriles bici por varias zonas del centro. Si el clima es agradable y te apetece algo más ecológico, alquilar una bicicleta es una buena opción para recorrer la ciudad.

Taxis y coches de alquiler: Si prefieres mayor comodidad o planeas explorar los alrededores, los taxis son fáciles de encontrar, y si necesitas un coche, hay varias agencias de alquiler en el centro.

6. Consejos adicionales para tu viaje

La mejor época para visitar Logroño: Aunque puedes visitar Logroño durante todo el año, la mejor época para disfrutar de la ciudad es en primavera u otoño. El clima es suave, y las temperaturas son agradables para recorrer la ciudad a pie. Además, en otoño puedes aprovechar la temporada de la vendimia, que es una experiencia increíble en La Rioja.

Lleva calzado cómodo: Aunque no es una ciudad enorme, las calles empedradas del centro de Logroño y sus alrededores pueden ser algo difíciles de recorrer con zapatos poco cómodos. Asegúrate de llevar calzado adecuado para caminar, especialmente si planeas recorrer varias bodegas.

No olvides tu cámara: Logroño está llena de rincones pintorescos y hermosos paisajes, por lo que te recomendaría llevar una cámara para capturar todos esos momentos únicos. Desde los viñedos hasta los rincones del casco antiguo, la ciudad te sorprenderá.

7. Un último consejo

Disfruta de la ciudad con calma. Logroño tiene un ambiente relajado, sin las prisas de otras grandes ciudades. Así que si tienes la oportunidad, tómate tu tiempo para disfrutar de un buen vino, de una buena comida y de las conversaciones con los locales. Porque, al final, lo que más te quedará de tu visita a Logroño serán esas experiencias más allá de los monumentos.

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