Tánger-Tetuán, el reciente trending topic del trotamundos visionario

Tánger y Tetuán son dos destinos apenas contaminados por el turismo de masas, donde impera la combinación de culturas y reina la tolerancia, y donde sentirse como en vivienda mientras regateas en sus zocos, te pierdes en sus medinas centenarias o disfrutas del crepúsculo en cualquiera de sus terrazas con vistas a dos mares. Porque el azul compuesto del Atlántico y del Mediterráneo es el total protagonista la territorio, y más de 275 kilómetros de costa esperan perfectos para entender que estás en una de esas mágicas zonas de circulación, donde la sofisticación europea se funde sin complejos con el incógnita del esplender oriental.

Tánger-Tetuán, el reciente trending topic del trotamundos visionario

Hay muchas razones para afirmar que Tánger y Tetuán son el reciente trending topic del trotamundos en busca de experiencias únicas. Encuentra la tuya.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201407/musicos_en_tanger_4486_630x.jpg Músicos en Tánger

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TÁNGER, ARENA DE ESPÍAS

La metrópoli de los dos mares ha sido desde anticuado un puerto muy cotizado, pero es a partir de los años 20 del centuria pasado cuando, convertida en área franca universal, su trasiego se multiplica. La conflicto Civil Española y la Segunda conflicto universal pueblan sus hoteles de esplender de agentes dobles, imprimiéndola para siempre un naturaleza novelesco y aventurero que todavía puede recrearse sin ahínco.

El lujoso Hotel El Minzah, en completo barrio gabacho y junto a una de las puertas de la Medina, recoge a la perfección esta impresión, tan de novela en color sepia. A pesar de su sobrecogedor apariencia, los precios son muy asequibles y la afabilidad y el pacto personalizado concuerdan perfectamente con la distinguido decaimiento de sus salones y patios. Pide una habitación con vistas al océano, date un chapuzón en su piscina rodeada de palmeras y disfruta de una cerveza Casablanca mientras las lánguidas notas del piano de cola de su club te envuelven en el atractivo del período que supo detenerse en su mejor instante.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201407/hotel_continental_4750_630x.jpg Hotel Continental

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Si prefieres algo más bohemio no dudes en disfrutar de la fantástica terraza del Hotel Continental, muy próximo de la Kasbah, la fragmento alta del Gran Zoco, cuajada de blancos palacetes que te recordarán sin incertidumbre a los cármenes de Granada. No muy lejos, ámbito escondida su inicio en único de los recovecos de la Medina, encontrarás el Blue Café, una terraza observatorio que sirve un té moruno deleitable y acoge cada crepúsculo a la parroquia más cosmopolita de la metrópoli y desde donde si eres interesado, podrás observar las obras del reciente puerto de Tánger, único de los proyectos más ambiciosos de la metrópoli.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201407/hotel_continental_231_630x.jpg La terraza del Continental, maravilla

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En Tánger hay que estar listo para regatear sin freno en el Zoco su fantástica Medina. Dejarse guiar por el el fragancia de las especias, desenrollar las alfombras artesanas y buscar tus babuchas favoritas: ésta es la clave. Si quieres un todo en único no dejes de visitar Marrakech La Rouge, un implantación repleto de tentaciones de categoría que abalorio con todo el período del mundo para negociar contigo y conseguir que salgas con una amplia sonrisa y varios tes en el cuerpo. Según su propietario, Chafai Tahar, son los mejores de la metrópoli.

Si quieres respirar el viento más intelectual de la metrópoli y entender por qué tras la Segunda conflicto universal convivían 19 consulados en su centro, no dejes de visitar la legendaria Librairie des Colonnes nla librería de las columnas- en el Boulevard Pasteur, la arteria más fundamental de la metrópoli. Esta librería era famosa entre la colonia universal por encontrar obras de todo tipo en su idioma nativo (y entre los españoles porque aquí era dable comprar libros prohibidos por la diatriba franquista).

Otro calceta que no hay que perderse es el familiar por los locales como Paseo de los Vagos, una pequeña ensenada urbana del Paseo náutico donde abundan los cafés y se trabaja con deleite el dolce far niente.

Tánger, protegida por dos cabos, el Espartel en el Atlántico y el Malabata en el Mediterráneo ha sido desde siempre un hospicio de artistas y escritores. Nombres como Delacroix nno dejes de visitar su corredor de arte en la vía Libertad- Matisse, William Burroughs, Tennessee Williams o Paul Bowles todavía pueblan con campechanía el discurso de los más viejos del paraje, que sin dudarlo te hablarán en impecable español, para acentuar todavía más el herencia andalusí de la ciudad.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201407/el_faro_de_cabo_espartel_7174_630x.jpg El farol de cuerda Espartel

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TETUÁN, LA METRóPOLI DE LOS ARTISTAS

La coqueta Tetuán es el secreto mejor guardado de Marruecos y sin incertidumbre un reclamo infalible para todos los amantes de la bohemia más chic y las playas más vírgenes. Apodada con el sobrenombre de “paloma blanca”, la culpa la tiene el encalado inmaculado de su Medina y el inequívoco tono merengue de los edificios españoles del centuria XX, que abundan en la fragmento nueva de la metrópoli, y recuerdan una vez más los lazos que nos unen. Para hacerte una noción arranca tu itinerario en la Plaza de Feddane. El horizonte mediterráneo y azul ofrece un poderoso disparidad con las nítidas cúpulas de sus palacetes.

La legado española es indiscutible en Tetuán y se remonta a 1492, cuando tras la batacazo de Granada, muchos judíos y musulmanes salieron buscando hospicio al otro costado del comprimido. Sabiendo esto no te sorprenderá encontrar un barrio judío en su Medina, por verdad una de las mejor conservadas del nación. Para acceder tendrás que contar con sus 5 kilómetros de murallas y con cualquiera de sus siete puertas.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201407/muralla_de_tetuan_3954_630x.jpg Una de las siete puertas de Tetuán

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Al otro costado, un enigma adictivo donde el silencio y el jaleo se alternan en cuestión de calles. De reciente el regateo y el color serán protagonistas del paseo, pero hay que mantener la deferencia para disfutar de sus tiendas de orfebrería nespecialmente las de pintura sobre madera- y seguir la estela de sus intrincados mosaicos porque la magnanimidad de Tetuán reside, sobre todo, en su afán por compartir la hermosura. Un buen modelo es el Riad El Reducto, un pequeño hotel restaurante regentado por una canaria enamorada de la metrópoli y de su papel de anfitriona. Es el paraje modelo para probar las mejores especialidades gastronómicas de la territorio con especial mención a sus pastelas. Te costará salir del fantástico patio capacitado como comedor, donde entre mullidos cojines orientales las sobremesas pueden ente eternas.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201407/pasteles_en_la_medina_de_tetuan_2446_630x.jpg Pasteles en la Medina de Tetuán

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Y es que el afable gusto de vida de la metrópoli es otra de sus principales armas de seducción. Sin incertidumbre una muy fundamental a la hora de atraer a artistas a sus costas, plagadas de playas que no conocen la acumulación ni el sonido y donde disfrutar del Mediterráneo en estado habano. Si te va el esplender costero date una giro por Marina Smir, un exquisito puerto deportivo donde los yates se hacen con el protagonismo del horizonte y el glamour pasea sin prisa entre sus cafés y restaurantes de pescado.

Y para terminar no dejes de visitar el Instituto patrio de Bellas Artes, fundado en 1947 por el pintor español Mariano Bertucci, cuyas obras junto con las de otros artistas del instante se exponen en un ambiente sorprendentemente vanguardista. Entenderás por qué la luz de Tetuán lleva siglos enamorando a las mentes más creativas.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201407/panoramica_de_tetuan_1137_630x.jpg Panorámica de Tetuán

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