Schiedam: ginebra, canales y los molinos más altos del mundo

A Schiedam se llega en metro, como lo hacen la mayoría de los trabajadores que van y vienen desde Róterdam y La Haya hasta esta pequeña metrópoli dormitorio. Ni señal de la juramento de un aldea típico holandés a apenas un estancia de hora de estas urbes. Sin decomiso, el transformación es veloz. Siguiendo los raíles del tranvía se deja detrás el frío gris del aluminio de la estación para, de repente, toparse con un molino deforme. Una género de rascacielos de tocho que manda sobre toda la metrópoli. Ahí está, tan fotogénico y mandón, tan desafiante como sobrecogedor. Ni el Don Quijote más delirante se atrevería a ponerse chulo ante este verdadero gigante.

Schiedam: ginebra, canales y los molinos más altos del mundo

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201349/los_desafiantes_molinos_de_schiedam_6843_630x.jpg Los desafiantes molinos de Schiedam

Han Dijkstra

Tal y como se va avanzando hacia el corazón de la vieja Schiedam aparecen más y más aspas en el horizonte. En un día de tripi parecerían una legión de titanes a calceta de acabar con el planeta, pero en un día sereno solo están ahí para dejar diáfano que en su día Schiedam era una metrópoli próspera, emancipado y jugosa. Eso no quita que a un urbanita de pro las aspas moviéndose a gran rapidez le impongan un poco de decoro. ¿Se caerán? Bueno, si lo hacen, solo salpicarían con el agua pausada de los canales tranquilotes de su vera. En cuanto se investiga un poco se da con la verdadera gracia de estos colosos: son los molinos de aire más altos del mundo. De ahí que impongan mucho.

Pero hemos venido aquí a buscar la ginebra, a peregrinar hasta su característico portal de Belén. Para darle cierta enlace a las primeras impresiones de Schiedam y encontrar el por qué la primera industria de alcoholes destilados se situó en este puerto se encuentra el museo de la Jenever. Este edificio de aspecto anticuado se levanta al márgen del viejo canal en cuyas aguas descansan unos cuantos barcos de periodo . En su interno recrea una vieja destilería de periodo , con sus grandes depósitos de cobre. Un atrezzo realista que recuerda que aquí, a partir del centuria XVIII, se empezó a popularizar y fabricar la ljenever’. Vamos, que se hacía verdadero negocio con esta consumición , madre de la ginebra.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201349/canal_y_fachada_del_museo_de_la_ginebra_7417_630x.jpg Canal y fachada del museo de la ginebra

Javier Zori del Amo

La culpa la tuvieron los molinos, los cereales machacados y el alcohol que se obtenía de su destilación. En este proceso, se comenzó a rectificar sus excesos con bayas de enebro y otras hierbas y ¡tachán! así nació la ginebra. Luego ya los ingleses la refinarían y la harían más popular, pero el honor de inventarla corresponde a los holandeses, a su aire, a los molinos y la industria de Schiedam. En la exposición se abalorio su historia y encuentran ciertas salas curiosas como su amplia exposición de mini botellas de ginebra. además se explica un poco cómo la metrópoli fue creciendo en torno a las destilerías y cómo éstas se habían levantado pegaditas a los canales más gordos. Y para rematar la información, el museo tamnbién incluye un club donde dejar la hipótesis y comenzar con la práctica. Como debería ente siempre.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201349/jenevermuseum_4113_630x.jpg copia de la primera destilería de ginebra

JeneverMuseum

Schiedam ha revitalizado su faz gracias al turismo, al magnetismo de la ginebra y al record molinero que la hace famosa y única en el mundo. cernaía de sus 6 famosos gigantes se organizan tres canales y un casco histórico muy bien conservado. Poquísimo tráfico, terrazas graciosas, barcos perezosos y puentes levadizos que construyen y concuerdan con la representación idílica de Holanda. El paseo es forzoso, sobre todo para decidir que alguna vez en la vida hay que vivir a las orillas de un canal o bien en un barco atracado en sus bordillos. además para dejarse contagiar del otoño y la primavera que desprenden sus árboles cernaía de las rectas calles. Pero además para ir descubriendo qué esconde cada molino e ir visitándoles como el que saluda a su familia cuando llega al aldea.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201349/schiedam_5354_630x.jpg Un aldea de canales y puentes levadizos

Thinkstock

Así se descubren cosas como que, por modelo , el molino del Norte, familiar por ente el más elevado de esta alineación de pívots, alberga en su interno un restaurante que ofrece la práctica única de cenar en la barriga de este titán. Otros como el molino de Nolet son una labor de ingeniería contemporáneo. Abierto en 2006, su cometido es la de toda la vida, aprovechar el aire y así generar electricidad con la que se abastece la destilería Nolet. A sus pies comienza además un itinerario histórico por esta factoría de ginebras, la más encomiable de Schiedam.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201349/molino_nolet_641_630x.jpg El molino Nolet, aprovechando el aire para destilar

Nolet

La peripecia debajo las aspas continua por el Walvisch, lar contemporáneo de una panadería y tienda de harinas. Para cerrar el círculo y despedirse en condiciones de Schiedam hay que subir por las escaleras del museo de los molinos, situado en el llamado lLa nueva palmera’. Al que no le interese tanto la historia y las bondades de los molinos, siempre le quedará salir a su terraza desde donde mirar, ahora si, frente a frente al residuo de los gigantes y perderles un poquito el decoro. Y, si se puede y se ha pasado una petaquita de soslayo, brindar con ginebra desde el cielo de la metrópoli.

* Puede que además te interese…

– Guía de Holanda

– Museo molón: M.C Escher en un palacete de La Haya

– Hoteles holandeses: la representación mental al poder

– Todos los artículos de Javier Zori del Amo

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201349/walvisch_7059_630x.jpg El molino de pan de Schiedam: no todo iba a ente ginebra

Walvisch

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201349/si_el_quijote_fuese_holandes_2416_630x.jpg Si El Quijote fuese holandés…

Thinkstock

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Buscar en el Blog
Destinos más buscados