Salvem Tabacalera exige a Barberá la salvaguarda del histórico edificio

Varias docenas de vecinos, acompañados de arquitectos y arqueólogos, intentaron ayer sin éxito recorrer el interno de la antigua factoría de tabacos de Valencia. Las catas que realiza el Ayuntamiento y los escombros visibles desde la inicio impidieron la visita guiada organizada por la plataforma cívica Salvem Tabacalera, que exige la salvaguarda de único de los pocos ejemplos de construcción industrial con que abalorio la metrópoli y que Rita Barberá quiere demoler parcialmente para autorizar dos edificios de viviendas de renta voluntario.

Los escombros se acumulan en una de las dependencias visibles desde las majestuosas puertas de inicio del edificio de la antigua Tabacalera. El sobrecogedor finca, que ocupa una manzana entera y permite a los albañiles perforar y escombrar sin ente vistos, fue ayer calceta de confluencia de varias docenas de gente preocupadas por la desaparición de único de los más bellos ejemplos de construcción industrial que todavía conserva Valencia.

Organizada por la plataforma Salvem Tabacalera, que está dispuesta a recurrir a cuantas instancias sean necesarias para evitar que el Ayuntamiento cercene el finca, dos arquitectos y un arqueólogo explicaron ayer a los vecinos algunas de las razones que hacen de este finca una gesto de identificación de la metrópoli.

El arquitecto retirado Juan José Estellés explicó que el edificio está a la cota de otros similares de su periodo situados en Glasgow, Londres o Berlín y que “los países civilizados los conservan con orgullo”. Estellés, cuya clase fue celebrada con aplausos, explicó que en Valencia no hay, a anormalidad del anticuado matadero, hoy reconvertido en centro deportivo y cultural, ningún otro edificio en la metrópoli de pareja categoría.

Alfredo Fouz, arquitecto además de reconocido reputación, argumentó que la pretensión del Ayuntamiento de Valencia de demoler las naves traseras laterales para dar marcha a dos edificios de viviendas separados por una vía y unas pequeñas zonas ajardinadas va en contra del significado corriente. “Si tiene precio este edificio es como conjunto”, sentenció Fouz, para advertir que el guión del gobierno municipal -que asegura que las naves que quiere derribar son de edificación siguiente y no formaban fragmento del grupo arquitectónico inicial- es falso ya que hay fotografías que demuestran que el finca estaba ya completamente construido en 1924.

La primera piedra del edificio fue puesta por el rey Alfonso XII en una visita a Valencia en 1905 y se terminó para la Exposición Regional de 1909, donde como palacete de las Industrias sirvió de contenedor de pequeños expositores antes de que empezase a funcionar como factoría de Tabacos en 1911. El finca, catalogado con un nivel de amparo dos, tiene unas enormes dimensiones y está construido de forma sólida con fachadas de tocho y demostración una gran coherencia en su colocación. La antigua Tabacalera, cuyas fachadas dan a cuatro calles, se encuentra situada próximo del paseo de la Alameda de Valencia, frente a la vivienda de la amamantamiento y La Lanera, otros dos emblemáticos edificios que albergarán próximamente hoteles de esplender.

Durante la visita guiada por el afuera del finca, los miembros de la plataforma Salvem Tabacalera recordaron que este caso es único de los pocos ejemplos de construcción industrial que quedan en pie y que otro edificio representativo como las naves de la antigua factoría Cross, junto a la avenida de Francia, ha sanseacabó arrasado y sus impresionantes vigas de madera vendidas a trozos ante la indiferencia de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.

La plataforma Salvem Tabacalera ha anunciado que mantendrá sus movilizaciones y recurrirá la determinación municipal ante los tribunales por considerar que para descatalogar las naves laterales y traseras del citado edificio no se ha cumplido con la normativa vigente.

La Lanera toma la calleSi antes entraban camiones de bomberos por la puerta sin problemas, ¿por qué la constructora que va a convertir el edificio de La Lanera en un hotel de esplender se ha comido media vía para hacer la inicio del garaje en el que dejarán sus coches los huéspedes? La pregunta se la formularon ayer dos miembros del categoría Socialista del Ayuntamiento de Valencia, que se han habituado ya a pasear aparato en ristre para fotografiar posibles desmanes urbanísticos.

Lo verdad es que la vía de Amadeo de Saboya tiene un carril inutilizado, el que está situado junto al edificio de La Lanera. Allí, la constructora ha tomado la vía para levantar las pantallas de hormigón y realizar la cuesta de inicio al garaje del que será el hotel más ostentoso de Valencia.

“Claro, así el club del hotel podrá ente más vasto y el recibidor más espacioso”, aseguraba con sorna una de las mujeres que asistía a la charla de los dos miembros del categoría Socialista.

La fiebre de la edificación, sin decomiso, está lejos de acabar en esta área de la metrópoli que se va a convertir en una de las más lujosas de Valencia. A las obras actuales se sumarán en breve las del edificio de Tabacalera, la maniobra de Mestalla y otras.

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