Problemas de peso en la familia Goyanes-Lapique

Fiesta con música en recto para inaugurar la primera tienda del relojero suizo Frank Muller en Madrid. De la mano de la familia Suárez, se instala esta céntrico para los coleccionistas y amantes de estos relojes que son cosa de instruido y que hoy en día su clientela suele ente de comienzo ruso o chino dado el precio de cada pieza. Un local espléndido escenografía por el cotizadísimo Lázaro Rosa Violán (autor de las tiendas Aristocrazy, el restaurante Punk Bach o el hotel Only You, entre otros) y que abalorio hasta con una barra donde tomarse una copa de vino o un champán con blinis.

Como comadre del acción acudió la actriz Marta Etura, vicepresidenta de la Academia de Cine, que lució una espléndido gargantilla de brillantes de Suárez y un Muller en su muñeca. El cocinero Darío Barrios o el artista dEmo, que ayer presentó en Madrid el osito llavero que ha ideado como estuche del labial de Elizabeth Arden, fueron sólo algunos de los invitados. además la venezolana Lilia López, el primer amor de juventud del torero Sebastián Palomo Linares, llegó con su hija Jimena. La joven compagina sus estudios con el labor que ha empezado por las tardes en el banca Espirito Santo. «Mi hija es muy responsable, no ha tenido vacaciones ni nada», dice su madre orgullosa. Lilia tampoco para. «He estado viajando sin parar. Por Europa y África», añade. racionalmente le preocupa, y tanto, la posición de Venezuela, causa por el cual su hija se ha instalado en Madrid, donde está totalmente integrada.

Con un vestido granate de Jorge Vázquez y próximo de diez kilos menos llegó Cari Lapique. Delgadísima, excesivo para los que consideran que a partir de los 40 hay que apostar por la faz o el cuerpo, me confesó que en cuanto puede se va a Miami donde vive su hija Carla. «Yo lo llevo fatal pero Carla por término está muy contenta y ocupada. también a su esposo le va de maravilla en el labor y eso es lo más importante», dice. Cari lució tipo junto a su amiga, la experta en hermosura Maribel Yébenes, a calceta de ente abuela y con quien acaba de pasar unos días en Roma junto a Nuria González y Montse Fraile. La periodista Paloma Gómez Borrero las recibió en la metrópoli italiana y las llevó a ver al Papa Francisco.

Cari Lapique, también, espera que esta vez su hija Caritina pueda adelgazar los muchos kilos que le sobran. Como ella misma ha contado, se ha sometido a un tratamiento de hipnosis y ahora cree que tiene un globo gástrico en el estómago. De instante ayer comió muy poco y piensa que es consecuencia de felicidad hipnosis.

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