Maria Santa Teresa: te quedan 295 días para dormir en este hotel

Tengo mis reservas ante cualquier objeto que se autodenomine pop up. Ante cualquier objeto bonita, exacto. Si algo es encanto quiero que dure. No quiero llegar un día y que haya desaparecido. Me alegra que lugares como la Mamounia, el Dolder Grand, el Mandarin de Tokio o Le Bristol, algunos de mis hoteles favoritos, estén ahí siempre.

Maria Santa Teresa: te quedan 295 días para dormir en este hotel

Por eso, cada vez que leo que abre un sitio pop up me invade la ansiedad. Me informo de las fechas de abertura y cierre y las anoto en la memorándum de Gmail. Nada hermoso se puede escapar. El Maria Santa Teresa, el hotel fugaz que Design Hotelst ha inaugurado en Rio de Janeiro lo pone, más o menos, fácil: estará un año abierto.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201411/maria_santa_teresa_el_hotel_que_estara_abierto_un_ano_8389_630x.jpg Maria Santa Teresa: el hotel que estará abierto un año

Maria Santa Teresa

Y, en este calceta, surge la gran pregunta: ¿dónde empieza y acaba lo fugaz? ¿cuánto de fugaz debe ente algo fugaz para ente llamado fugaz ? ¿Un mes, un minuto? El Maria Santa Teresa, aparecerá y desaparecerá en diciembre de 2014, una vez que pase la demencia del universal de Fútbol de Brasil, pero casi dos años antes de que comiencen las Olimpiadas. Y seguimos con las preguntas: ¿compensa abrir un hotel solo doce meses?

A Design Hotelst sí. De acto, es el tercer hotel pop up que abre tras sus experimentos en Tulum y en Mikonos. En Maria Santa Teresa no hay nada azaroso. No lo es el país: Brasil es un destino cálido, atestado de bondades (sí, Caetano, Niemeyer y Gisele) y al que casi todo el mundo quiere ir. Río de Janeiro es, en el interior de Brasil, el paraje por el que todo el mundo pasa. Tenemos demasiadas horas de Joao Gilberto a nuestras espaldas como para pasar de algo.

Río es una combinación de geografía, construcción, buen sushi y miles de gente haciendo ejercicio en la playa. La área donde está el hotel tampoco es fortuito. No está en Leblon ni en Ipanema, sino en Santa Teresa, el barrio hip que todas las ciudades deben tener. Santa Teresa está en una montaña, con una flora que se cuela por las ventanas y mucha personas guapa que alterna en sus pequeños restaurantes y adquisición en sus tiendas. personas, en corriente, con mejor tono y firmeza de piel que nosotros.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201411/el_hotel_cuenta_con_seis_habitaciones__4507_630x.jpg El hotel abalorio con seis habitaciones

Maria Santa Teresa

Elegidos nación, metrópoli y barrio, quedaba diseñar el hotel. Un hotel fugaz debe ente pequeño. Es de significado corriente. Este tiene seis habitaciones; además su adecuado piscina, un club y un cigar club abierto a huéspedes y curiosos. El interiorismo es de gusto tropicalista-surfero, algo que cultivan muy bien en Brasil.

El María Santa Teresa es un hermoso hotel y eso está por encima de la etiqueta de pop up, por muy contemporánea que sea. Ese es su atractivo, que parece que va a durar siempre, aunque con seis habitaciones y con la suma personas informada que hay en el mundo, va a ente complejo reservar.

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