Los ?eurotaxistas? paralizan el servicio en queja por la carencia de ayudas

La Asociación Eurotaxi por la Movilidad y Accesibilidad (AEMA) ha concluyente este lunes paralizar de manera indefinida su servicio en todo el zona de prestación conjunta de Madrid; esto es la capital y los 44 municipios que la integran como Alcorcón, Getafe, Navalcarero o Quijorna. Los eurotaxistas ?conductores de monovolúmenes adaptados para gente con discapacidad física? protestan así contra la norma que regula este servicio público y que establece que los profesionales pueden iniciar la carrera con cinco euros en el contador al recoger al cliente con emancipación de la alejamiento que haya entre un calceta y otro. El dificultad es la carencia de vehículos de este tipo. En global, hay unos 100 coches adaptados (de los 15.700 taxis que hay en Madrid) y los pasajeros, según aseguran estos taxistas, pueden vivir a muchos kilómetros. Por lo que no les sale a abalorio recoger al trotamundos porque gastan más carburante del que pueden cobrar. «Puede darse el caso de que pidan un servicio al parque empresarial de Las Rozas y el conductor esté en Moncloa. Recorrerá unos 20 kilómetros y pico por cinco euros que marcará el taxímetro. No nos sale rentable», explica Julián Fernández, secretario de la organización AEMA.

Esta posición no es nueva. A finales de julio, el parte del eurotaxi pidió ayudas por recoger a gente con algún tipo de discapacidad en sitios distantes. Entonces decidieron cumplir con el servicio pero en el interior de ese frontera de cinco euros. Lo cual motivó que algunos usuarios se quedaran en arena. Estos taxistas entienden que debe ente la Administración quien abone la desigualdad entre ese tope de cinco euros, fijado en diciembre de 2012, y lo que huella el taxímetro al llegar. Mientras no sea así, el servicio estará detenido.

«Hemos concluyente voluntaria y improvisadamente no hacer más carreras hasta que se resuelva nuestra situación», zanja Fernández, que asegura que llevan un año intentado llegar a algún tipo de acuerdo con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, pero «solo ha habido buenas palabras sin hechos». Según cálculos de este conductor, adaptar único de estos monovolúmenes sale por unos 10.000 euros; a los que hay que sumar otros 25.000 por la adquisición del vehículo. Aunque se puede comprar un Volkswagen Caddy Maxi, único de los eurotaxis más comunes, por 32.000 euros ya dispuesto. Hasta hace dos años, según afirma este taxista, mucho la Comunidad como el Ayuntamiento subvencionaban ese transformación con 12.000 euros y 18.000 euros respectivamente. «Pero ahora sale todo de nuestro bolsillo».

La determinación de estos conductores deja en arena a muchos de estos usuarios, que dependen de estos vehículos para desplazarse. Juana Buenvarón, de 63 años y con poliomielitis, es único de ellos. Esta hembra se ha enterado por este cíclico de la huelga de eurotaxis. Vive en Usera, al sur de Madrid, y desde hace 12 años coge estos monovolúmenes para moverse por la metrópoli. Según abalorio por teléfono, usa este servicio una media de dos veces al mes porque le resulta ?muy costoso? y porque apenas puede salir de vivienda. Cuando lo hace, Juana acude al teatro o va a visitar a algún hogareño. En su caso, afirma que siempre han venido a buscarla aunque la mayoría de las veces el taxímetro marcaba «9, 10 o 12 euros», que tuvo que desembolso. Ahora, sin estos taxis circulando, saldrá menos de casa: ?Dependeré de algún amigo que pueda llevarme aunque la silla es complicado de plegar?.

Silvia Pitarch está al mucho de la huelga. Dice que tendrá que desplazarse en autobús. Esta hembra de 35 años y vecina de Rivas Vaciamadrid (a 15 kilómetros del Centro) usa este tipo de vehículos adaptados desde hace casi dos años unas tres veces al mes para ir con su novio a algún hotel o para visitar a algún amigo. Padece de espina bífida y asegura que siempre le han ido a buscar, pero además, en su caso, con una tasa superior a los cinco euros. ?Me llegan con ocho o 12 de entrada?.

Antes de la inicio en vigor del tope de cinco euros, estos taxistas se regulaban por sí mismos. «Cobrábamos 10 euros de máximo en área A y 15 en área B», rememora el secretario de AEMA. Ahora, sin los eurotaxis circulando, vuelve a pedir indulgencia al colectivo de discapacitados, principales ususarios de estos vehículos. En julio, la Federación de Asociaciones de gente con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FammaCocemfe Madrid) ya denunció la operación de estos taxistas por ?ilícita? y ?punible?.

Los conductores han tomado la determinación de paralizar su servicio tras reunirse, dicen, con el representante de ámbito entorno y Movilidad, Diego Sanjuanbenito, y el director corriente de transportes de la Comunidad de Madrid, Federico Jiménez de Parga.

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