La trágica vida de Bill Aalto, el héroe irrealizable de la Brigada Lincoln

Pocos lectores podrán imaginar un libro como «Guerreros y traidores» (Galaxia Gutenberg/ Círculo de Lectores) sobre los brigadistas internacionales de la conflicto Civil con tanta acto. Febril, como en la mejor película de espías, la historia de Bill Aalto, un brigadista yanqui de comienzo finlandés, sirve a Jorge Martínez Reverte para documentar meticulosamente un instante en el que el mundo giró violentamente sobre sus goznes. Atrapado, Bill Aalto nos pasea por el Madrid bélico y cosmopolita, gracias a la presencia de Hemingway,Auden y Dos Passos, que escribían sobre la conflicto (con fotos de Capa y Gerda Taro). Y de allí nos lleva a EE.UU., a la medra del comunismo por los muros de la conflicto Fría y un sinfín de traiciones y pasiones desatadas.

El lector reconocerá a muchos de los personajes de este ensayo con pulso de novela, desde el director del FBI a Rafael Alberti, pero la historia que nos abalorio es asombroso. Martínez Reverte descubrió a Bill Aalto mientras investigaba el asalto a una prisión durante la conflicto. «En 1938, 30 hombres liberaron a 300 presos republicanos en Cachuna, próximo de Motril, un acción de conflicto que es ya una película. Como es en la conflicto española tiene ese nivel de chapuza que esperamos (sonríe). El asalto con desembarco anfibio incluía un barco remolcado porque le falló el motor. Es la gesta de la conflicto más llamativa. Bill Aalto era el jefe de esa operación». Pero su historia será trágica.

Su vida daba, según confiesa, para una novela o un largo reportaje, pero el autor quiso adentrarse más en la historia. Aalto está en el centro del Madrid en el que Alberti y María Teresa León organizaban fiestas en el Hotel Florida a los corresponsales y escritores, como Hemigway, que «necesitaban buscar héroes para sus crónicas de la conflicto. El acción que utiliza Hemingway para Por quién doblan las campanas será la voladura del puente de Albarracín, dos días antes de la batalla de Teruel. En esa acto está Aalto con su íntimo amigo -que luego le traicionará- Irving Goff». La Brigada Lincoln contaba con toda la deferencia de «estos corresponsales, con paraje propio en la historia de la literatura, por eso podía parecer que estaban a calceta de ganar la conflicto ellos solos», comenta Martínez Reverte.

La ideología imanta este narración trepidante de comienzo a término, un narración que lo es además de cómo las ideologías inflamaron y después abrasaron como víctimas a muchos de sus correligionarios, desde la movilización al doloroso desilusión. «Casi todos los americanos eran comunistas. En aquel entonces no era esta bobada de ahora, tenían una obediencia estalinista, eran patriotas antes del comunismo que de los EE.UU.»

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Buscar en el Blog
Destinos más buscados