La Tasquita de Enfrente: 35 años de fogones y artisteo en Madrid

En un paraje de Ballesta de cuyo nombre siempre me acordaré, mi padre Gaona, que así le llamaban por su similitud al torero mejicano Rodolfo Gaona, me legó su tenencia más querida: La Tasquita de Enfrente. Supuso el ahínco de muchos años de privación, desde que con catorce años llegara de Somiedo (Asturias) a comerse el mundo. Durmió en los peores restaurantes donde trabajaba y hacía jornadas de dieciocho horas con mucha disciplina. Finalmente consiguió su sueño pero, como ocurre con casi todas las fantasías, jamás llegas a ente consciente de que las has alcanzado. Meses antes de inaugurar su nueva Tasquita falleció. En silencio, con su ojeada que lo expresaba todo, y con la dignidad de un gran varón anónimo.

La Tasquita de Enfrente: 35 años de fogones y artisteo en Madrid

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/plato_de_la_tasquita_de_enfrente_1598_630x.jpg único de los platos estrella de La Tasquita de Enfrente: ensaladilla rusa con caviar de trucha

Sergio Martínez

Durante ese etapa de 35 años, La Tasquita, por su situación, fue centro de peregrinación de periodistas, actores, cómicos al principio de sus carreras y, especialmente, putas. O como a mí me gusta llamarlas, terapeutas sexuales. Si vais observando la tipología de clientes que acuden puntualmente a sus citas semanales, entenderíais el porqué de esta asentimiento.

En la periodo , la vía estaba llena de lsitios de alterne’, como se los conocía, con nombres, tales como Tú y Yo, Él y Ella, Edimburgo, Moroco, Amador…. Mi padre servía desayunos que consistían en cervezas, chatos de vino y bocadillos de tortilla francesa con pimientos y salchichas artesanales. Era usual una jornada de más de trescientos bocatas.

Venían fundamentalmente de Cadena ente, Telefónica, del cíclico Informaciones, de Sepu (gran depósito de la periodo y que tuvo las primeras escaleras mecánicas) y de la escuela de idiomas más conocida del instante, Mangold, cuyos directores venían cada día a La Tasquita a tomarse Dry Martini como aperitivo. Yo les admiraba ocultamente. Don Guillermo y don Roberto, que así les llamaban, aunque ellos fueran británicos. Eran altos, elegantes, atemporales, en blanco y negro, como las películas de la periodo y siempre con un Dry Martini en la mano. Así les memoria. Posiblemente fueron mi primer contacto con lo que luego ha venido a ente mi vida. Después de comer, por las tardes, solo tomaban copas de whisky.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/juanjo_lopez_en_la_tasquita_de_enfrente_5549_630x.jpg Juanjo López dirige La Tasquita de Enfrente

Sergio Martínez

En aquella periodo no existían las guías gastronómicas, ni las críticas, ni internet. La declaración era eminentemente oral, un boca a oído. Escribiendo estas líneas he encontrado dos textos de la periodo en los que se encuentro a La Tasquita. En Pecar en Madrid, del año 1976, el gran Antonio Olano comenta lo siguiente: lLa Tasquita de Enfrente, único de los lugares más típicos del tasqueor. Y en el libro Tip. Poeta del inteligencia, de Pilar Blanco, aparece transcrita esta conversación: l¿Y cuándo nos dejábamos invitar por los amigos?r, dice Coll. lQue era casi siempre, porque teníamos unos amigos excelentes, todo hay que decirlor, agrega Tip. lNosotros esperábamos a que alguien dijera la típica frase de: l¿Dónde vamos a comer?’ Y contestábamos siempre: l¡Ah! Pues dónde queráis’. Y un día, este ndice Coll refiriéndose a Tipn robó un queso en un club que se llamaba La Tasquita de Enfrenter.

Eran otros tiempos, y me parece que ya no volverán, pero nunca los olvidaré y forman decididamente fragmento de mi genoma gastroculinario, el mismo que me ayudó a construir lo que actualmente soy.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/la_cocina_de_la_tasquita_de_enfrente_6266_630x.jpg El indispensable babá al ron con crema agria de La Tasquita de Enfrente

Sergio Martínez

Puedo decir que cumplí la deseo de mi padre. De este manera, y después de un periplo de más de veintidós años navegando en el mundo de la agencia privada, abrí de reciente las puertas de La Tasquita de Enfrente. Era 1999.

Los comienzos fueron duros pero, como todos, emocionantes y divertidos. He de reconocer que conté con la sistencia de Mercedes, hoy mi expareja y que dirige su idea personal al costado del Teatro imperial, Las Tapas del imperial. Y desde aquí le remesa mi agradecimiento por su apoyo, ahínco y aguante. Mucha suerte, Mercedes.

Hablar de único mismo y de La Tasquita resulta complicado, especialmente cuando único va a terapia semanal para resolver los problemas de ego y aprender a encontrar la dicha en las cosas más sencillas y aparentemente desapercibidas.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/chema_madoz_en_la_tasquita_de_enfrente_8004_630x.jpg Chema Madoz es único de los clientes más fieles de La Tasquita de Enfrente

Sergio Martínez

Voy a tratar de describir La Tasquita por lo que encontramos en su interno y por su filosofía. Cuando entramos en el restaurante nos hallamos ante un sitio de finales del centuria XIX, con una ornamentación ad hoc, presidida en la inicio por un altarcillo ecléctico donde se congregan dioses, figuras y símbolos de todas las religiones. igualmente, os voy a revelar único de mis secretos. Estratégicamente dispuestas se encuentran las cenizas de mi padre y de mi abuela. ¿Por qué? Porque ellos dos fueron posiblemente las dos gente que más han influido en mi vida y porque sé que desde el primer día ejercen sobre mí, y sobre este paraje, la sistencia necesaria para que esto siga adelante.

Ya en el salón de nueve mesas, con un marcado gusto personal, se encuentran las obras de arte. Siempre de amigos que son fragmento de la recuerdo y alma de La Tasquita de Enfrente. Porque a La Tasquita único la quiere o la odia. No pretendo gustar, ni agradar, solo pretendo crear un sitio donde la personas se encuentre y yo con ellos. A veces, la cocina la comparo con la brujería y La Tasquita es brujería de próximo. No hacemos grandes trucos, solo pretendemos emocionar.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/el_artista_fernando_bellver_3589_630x.jpg El artista Fernando Bellver, con su eterna cachimba, nos abre las puertas de su análisis en un debajo que se encuentra muy próximo de La Tasquita

Sergio Martínez

Son muchos los amigos que se dejan caer por La Tasquita de Enfrente.Cuando lo hacen, dejan su impronta artística en las paredes:

– Gallardo: vecino, pintor y amigo donde los haya.

– Fernando Bellver: talento andante y provocador sin frontera. Su labor no sólo figura en las paredes, sino que rellena las humedades del local que, con los años, van apareciendo. Él ha acto dable que tengan hoy la grupo de labor de arte.

– Chema Madoz: amigo y ojo asombroso de la consorcio y de los objetos que nos rodean.

– Alfredo y sus ángeles: amigo, diseñador y habitante en Suiza. Durante su cuarto en Madrid venía a verme todos los días y pintaba en sitios inimaginables.

– Abraham Maciñeiras: amigo, vástago adoptivo, sumiller y personaje controvertido. Tan preciado como odiado. Gracias a su influencia La Tasquita es como es.

– Carlos Garaicoa: amigo, vecino y único de los grandes exponentes de la erudición cubana y mundial.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/bar_jose_alfredo_9756_630x.jpg En el club Jose Alfredo puedes encontrarte a Chema Madoz disfrutando de una copa

D.R.

LOS HABITUALES HACEN SUS RECOMENDACIONES

Chema Madoz

Para reunirme con los amigos, el Club Matador (Calle de la Cruz, 39). Para una almuerzo sencilla, el restaurante Clarita (Corredera caída de San Pablo, 19). Para tomarse una copa, Jose Alfredo (Silva, 22) y para curiosear, las nuevas que están abriendo por el señal.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/la_ardosa_en_madrid_2459_630x.jpg La tasca La Ardosa es una de las tabernas preferidas de Fernando Bellver

Cristian Prado

Fernando Bellver

Para reunirme con los amigos la tasca de La Ardosa (Colón, 13). Para comer, La Tasquita de Enfrente (Ballesta, 6). Para beber, la coctelería Cock (Reina, 16) y para curiosear, la vía Fuencarral.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/juanjo_lopez_y_risto_mejide_en_la_tasquita_de_enfrente_419_630x.jpg Juanjo López, propietario de La Tasquita de Enfrente, con único de sus clientes habituales Risto Mejide

Sergio Martínez

Risto Mejide

En Madrid siempre me muevo en un trío que jamás falla: Kabuki (Av del Presidente Carmona, 2), me parece el mejor asiático de Madrid; el hotel Urban (Carrera de San Jerónimo, 34) y su restaurante Europa Decó, y por supuesto, La Tasquita de Enfrente.

Este crónica ha sido publicado en el cifra 73 de el magazine Conde Nast Traveler.

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http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201419/el_hotel_urban_de_madrid_2957_630x.jpg El hotel Urban de Madrid es el único de los rincones favoritos de Risto Mejide

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