Gastro Rally por Róterdam

DESAYUNO EN EL HOTEL NUEVA YORK

Gastro Rally por Róterdam

Arranquemos donde acababa la vida europea de muchos inmigrantes. La vieja sede de la Holland American Line, una acompañamiento de transportes que conectaba Róterdam con Norteamérica, hoy es un oasis de tocho entre el frío aluminio. Desde hace 20 años es un hotel resultón gracias a su emplazamiento, a su estética trasnochada y a la historia que atesora entre sus muros coloridos. El acto de ente único de los pocos edificios que recuerdan cómo era el Róterdam antes de los bombardeos de la II conflicto universal hace que la personas lo mire con afecto y lo mime. O lo que es ídem a efectos gastronómico-rutinarios, que cojan los taxi-barcos que unen cualquier calceta ribereño de la metrópoli con el embarcadero Wilhelmina para desayunar en un entorno vintage pero con jugón.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/desayuno_en_el_hotel_new_york_7067_630x.jpg Desayuno en el Hotel New York

Hotel New York

CAFÉ POR EL CABO

Katendrecht, o más familiar popularmente como lel Cabo’, siempre fue la oveja negra de Róterdam, el barrio del sonrojo, de los chicos malos y las chicas sin esperanza. Hasta tal calceta llegó su decaimiento que los capitanes nazis prohibían a sus soldados pisar este barrio. Pero, como sucede con las ruinas de la conflicto en Europa, el cuerda se está viniendo arriba con juventud, creatividad y veneración por un buen espresso.

Cruzar los puentes para llegar aquí se justifica solo con una visita al club del fotógrafo Paul Posse. El fotógrafo más hipster de entre los hipsters de la metrópoli ocupa un depósito sin alma con mesas recicladas, fotografías ochenteras y un espresso delicadísimo al que acompaña con bizcochos de chocolate (del no alucinógeno, ¿eh?) y charla. dialecto de sus pasiones, del porqué lleva toda la vida usando unos Levi’s 501, de su ofuscación estética y práctica por las bicicletas antiguas y de su reciente negocio: un restaurante que colocará tangente a su análisis para que se haga networking cool. indispensable. Luego está el residuo del barrio, aún apuntalado, en los que los cafés como Zeeuwse Meisjes marcan la senda con su frágil tacto y ornamentación.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/posse_espressobar_el_bar_de_paul_posse_7097_630x.jpg Posse Espressobar, el club de Paul Posse

Posse Espressobar

APERITIVO MERCADILLERO

La urbanidad y modernez de Róterdam reluce con familias enteras montadas en una sola bici (en serio), barberías cincuenteras y los mercadillos periódicos. El que tiene más brillo es el de los agricultores de la área, que cada mes se encuentra en un parque dispar. El entorno es lo antitético al mercadillo español. Aquí está lo bueno de cierto, lo mejor, lo más afectuosamente cuidado. ¡Hasta hay música en recto y la personas se avitualla sentados en prismas de paja! Aquí único se puede zampar una galleta genuina de los marineros del Maas, beber una infusión hecha con las hierbas más finas y hasta probar las que se consideran las mejores patatas fritas del paraje, las de Haute Friture Fritez, una furgoneta que suele estar en todos los saraos al viento voluntario de Róterdam. No obstante, para andarse sobre protegido, mejor buscarla día a día en su Facebook oficial.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/aperitivo_mercadillero_a_lo_roterdam_3110_630x.jpg Aperitivo mercadillero a lo Róterdam

D.R

COMIDA EN DE JONG

El primer ojeada al restaurante De Jong vuelve a demostrar que a Róterdam le gusta santificar lo viejuno. Toda la metrópoli sabe que Jim de Jong es único de los chefs con más porvenir del nación, pero a él le da idéntico y no se preocupa por simular más ni mudarse a otro costado. Su hospitalario restaurante, situado debajo una estación de trenes abandonada le basta y le sobra. Él se luce con su escrito joven, con su naturaleza alegre y con una formule magistral donde la tentación vegetariana existe, no es obviada. coherente si se tiene en abalorio que Holanda es un nación de invernaderos y granjas familiares.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/de_jong_talento_vegetariano_1636_630x.jpg De Jong, talento vegetariano

De Jong

PASTITA Y WHISKAZO

La sobremesa tiene un destino claro: el norte. En el barrio de Oude Noorden el porcentaje de tienda dedicada a lo gourmet y a la cocina es elevadísimo. Y todo por una cuestión de azar comercial. Recorrer las calles Zwaanshals y Zaagmolenkade de arriba bajo permite encontrarse con cafetitos y tiendas tan lcucas’ como Lof der Zoetheid, el máximo homenaje a la confitería casera contemporánea. Aquí veneran la hora del té gracias al la tarea de las hermanas De Ruyter y a su máxima de tratar el horno con honestidad y sacralizar lo doméstico.

A pocos metros se encuentra la tienda de Whiskybase, una plataforma on-line donde los mayores coleccionistas de whiskys del mundo exhibían sus bodegas. De ahí surgió la noción de crear un paraje físico donde encontrar desde creaciones japonesas y taiwanesas hasta botellas que rozan los 5.000 euros. El paraje es pintoresco, colmado de rarezas y de apasionados por esta consumición . Incluso se puede catar alguna anomalía que sistencia a comprender que el whisky tiene un regusto y una intencionalidad mundial.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/pastas_de_lof_der_zoetheid_2089_630x.jpg Pastas de Lof der Zoetheid

Lof der Zoetheid

DE CERVEZAS POR DELFSHAVEN

El puertecito de la metrópoli de Delft (hoy unida administrativamente a Róterdam) es la única área de la metrópoli que se conservó más o menos intacta tras los bombardeos. Estéticamente es un golosina de canales, barcos-vivienda y un molino de aire que sigue en funcionamiento donde se fabrica y se vende harina gourmet. Las terrazas se abren en calles centenarias o sobre buques de madera que viven una segunda juventud. En único de los edificios más hermosos de Delfshaven se abre la única factoría de cerveza superviviente tras los años de reconstrucción de la metrópoli. De Pelgrim (llamada así por ente la cerveza de los peregrinos protestantes y calvinistas que partían de este puerto hacia reciente Mundo) es un itinerario breve por la historia a través de los ojos y único más complicado a través del deleite de sus cervezas.

CENA LEJANA

Por tanto que Róterdam se quiera a sí misma y se luzca con los productos locales, el cosmopolitismo de sus venas es inevitable. Las diferentes culturas que conviven en la metrópoli han plantado además sus semillas en los manteles del paraje, triunfando con cocina extranjera pero de categoría. Es decir, que aquí no vale la milonga de que len mi nación lo hacemos asír. O te esfuerzas o fracasa. Un par de ejemplos que lo evidencian. El Rodin es un bistró gabacho de luces tenues modelo para ir con parejita. Pero llegan los entrantes y el continente deja de ente lo fundamental para ceder protagonismo al contenido, con una escrito que tiene todas las papeletas de defraudar (por eso de recrear una gastronomía tan capaz y conocida) pero que no lo hace. Chapeau a lo holandés.

La segunda alternativa es el Asian Glories, el mejor asiático de toda Holanda. Así de fácil. La clase magnánimo de Ámsterdam y La Haya cogen sus coches caros para aparcarlos en frente de este paraje. Su apariencia desconcierta porque no parece ente más que un chino con nombre grandilocuente. Pero aquí sus dueños, de comienzo malayo-chino se han centrado en sorprender. Olvídese de todo lo probado hasta ahora en los chinos de barrio. Los Dim Sum son un exhibición, sus navajas con fideos chinos en el interior son toda una asombroso, el pato laqueado sabe a lo que tiene que saber y, sobre todo, esa hamburguesita china con pan de gambas demuestra que aquí nadie se ha conformado con ente la anécdota. Aquí quieren la excelencia.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/bistro_le_rodin_5031_630x.jpg Bistro Le Rodin

Francesco Alosa Photography

PRIMERA COPA SIBARITA EN HARTMANSSTRAAT

La vía Hartmans, en completo centro de la metrópoli, es el santuario donde los roterdameses han aprendido a venerar la primera copa como puerta de inicio a una buena noche o como remate de una buena velada. Sea como fuere, la culpa la tiene en fragmento Ray, un holandés que vivió durante 10 años en Málaga, donde aprendió sobre el magnánimo arte del Gintonic. Gracias a sus combinados, los chicos de buena familia han descuidado a un costado el vino y la cerveza en su templo: LaBru. Pegado a él está el Tiki, más efectista que eficaz gracias a su ornamentación polinesia.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/labru_1498_630x.jpg El templo de los cócteles

LaBru

LA JARANA = WITTE DE WHIT

Pero LA JARANA con mayúsculas se masca en Witte de Whit, una vía sin receso ni disimulo. Los neones dan la bienvenida como si se trataran de unos adornos de navidad perennes donde palabras como lcool’ presagian una noche larga. La querencia de Róterdam por el verano es tal que en cuanto el período respeta la juerga se fabrica en la vía, donde la música de los DJs retumba hasta que la ley lo permite (las 2 a.m.). El ejercicio es fácil, rotar de club en club , de barra improvisada en terraza arbolada con la copa en la mano. Más adelante, los ambientes de garitos como el Witte App o el NRC dan fe de que aquí se lo saben pasar bien.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201340/nrc_8770_630x.jpg Róterdam es una fiesta

NRC

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