Elijah Wood: Gracias por el anillo

Caminar con alguien célebre por un paraje público siempre da pie a jugosas anécdotas, pero si quien te acompaña es Elijah Wood y el paseo se produce durante el festejo de Sitges, la mayor reunión de amantes del cine fantástico del nación, los codazos y susurros habituales se convierten en un auténtico hostigamiento y demolición por fragmento de enfervorizados personajes de todas las edades y condiciones mentales y sociales.

Elijah Wood: Gracias por el anillo

Durante el efímero paseo desde el agradable miniboutique Hotel Terracotta, que usamos como centro de operaciones, hasta la playa donde se dispararon algunas de las fotos ?concretamente, al tercer ?¡Ehhhh! ¿Qué pasa, Frodo??? ya nos habríamos sitio a repartir tortas como panes, pero Wood se lo toma con filosofía. Deja que le hagan fotos, saluda, sonríe y es un auténtico atractivo, incluso con la dama que insiste apasionadamente y en catalán en que no se puede llamar Elijah, porque es un nombre de hembra. Que eso es irrealizable.

ampliar fotoElijah Wood ensayando la postura del varón seductor y misterioso. Pues eso, Frodo luce camisa blanca de Mirto, pantalones de Dior y gafas de sol de Oliver Peoples. / Nacho Alegre

Lo que le ha traído hasta Sitges es el debut de Grand piano, un thriller con viento de tradicional firmado por el alicantino Eugenio Mira en el que interpreta al talentoso Tom Selznick, un pianista que vuelve a los escenarios después de cinco años alejado de ellos y es amenazado de defunción por un villano en la penumbra. Este le asegura que, si no ejecuta con absoluta precisión la pieza que provocó el entrada de su terror escénico, mucho él como su hembra morirán. Su cometido es mantenerse con vida y pedir sistencia sin dejar de darle a las teclas para que el malvado ?interpretado por John Cusack, un actor que, según el legendario crítico estadounidense Roger Ebert, nunca ha salido en una peli mala? no sospeche. No parece fácil. ?Desde luego fue un gran reto?, afirma Wood. ?Cuando leí el guion, me di abalorio desde el primer instante de que tenía que ente muy minucioso con el personaje y la forma en que reflejaba sus emociones. también tenía que hacerlo mientras tocaba el piano, diáfano. Y, bueno, no solo tocarlo, sino hacerlo como un genio?.

Me gusta trabajar con españoles, son imaginativos y, por qué no decirlo, muy divertidos

Ante tamaña presión, su primordial calceta de apoyo durante el rodaje fue el mismo Eugenio, al que define como ?un director y comunicador fabuloso?. Pero tampoco se olvida de que nunca podría haberlo logrado sin su maestro de piano, quien hace además de doble en las pocas escenas en las que no es el mismo Wood quien ejecuta las complicadas piezas. ?Esa fragmento fue impresionante y muy complicado. Ya había tocado durante un par de años cuando era un niño, así que el conocimiento elemental del aparato estaba oculto en algún paraje de mi cerebro, pero tuve que trabajar muy duro para conseguir la dinamismo que se le supone al protagonista. Me llegaron a doler muchísimo los dedos?, recuerda mientras abre y cierra las manos, como si todavía le molestaran, o de porrazo hubiese significado la imperiosa obligación de bailar Los Pajaritos.

España, IndurainEugenio Mira no es el uno director español que le ha rondado recientemente. Hace unos años trabajó con Álex de la Iglesia y pronto se estrenará Open windows, en la que se puso a las órdenes de Nacho Vigalondo. ?Me gusta trabajar con españoles, son imaginativos y, por qué no decirlo, muy divertidos. Conocí a Nacho y a Eugenio hace tres años en el Fantastic Fest de Austin. Nos hicimos amigos. Siempre quise rodar con ellos, y ya he efectuado mi sueño por salida doble. Triple, de acto, porque además pude trabajar una larga período en España, algo que además me ilusionaba tanto. He acto muchos amigos a raíz de estos rodajes, y después está la comida: el jamón ibérico, diáfano?.

Creo que cualquier varón heterosexual del mundo ha visto actuar a Sasha Grey en su previo etapa

Cuando le decimos que por el jamón no se preocupe, pero que tal y cómo están las cosas a nivel de ayudas y facilidades por fragmento del Gobierno, no tenemos diáfano si se va a hacer tanto cine más por aquí, prácticamente salta de su asiento: ?Lo he dicho varias veces estos días: no entiendo la postura del Gobierno español, que parece querer acabar con una industria maravillosa y que también funciona bien. De acuerdo, habrá películas que recauden más que otras, y de calidades diferentes, ¡pero eso pasa en todas partes!?. Aplaudiendo por en el interior la cabida de Montoro de enfadar a la personas que no le sufre a cotidiano, intentamos reconducir la charla hacia temas más agradables. Y vaya, lo primero que nos viene a la cabeza es la ex actriz porno Sasha Grey, su compañera de rodaje en la cinta de Vigalondo. La ojeada cándida con la que le preguntamos si la había visto actuar antes no evita que se sonroje como un dibujo animado. ?Creo que cualquier varón heterosexual del mundo la ha visto actuar en su previo época ?, admite. ?Pero lo más hermoso de Sasha es que, cuando la conoces, te hace olvidar completamente todo lo que hizo antes. No sé si eso la desexualiza. Es una individuo profundamente intelectual, gran cinéfila, fanática de la música y muchas otras cosas que hacen que borres automáticamente la representación que podías tener de ella?.

Fumando no esperaOtro de sus frentes abiertos en la actualidad ?y no son pocos, ya que también de hacer cine y estar al frente de la productora SpectreVision tiene un sello musical, Simian Records, amén de coleccionar y pinchar discos debajo el nombre de, sí, DJ Frodo? es una sucesión de televisión loquísima llamamiento Wilfred, en la que interpreta a Ryan Newman, un varón que ve al can de sus vecinos como una individuo. Pasa con él la mayor fragmento del período tocando la guitarra y fumando hierba. Cuando le comentamos que no tiene pinta de ente un labor aburrido estalla en una sonora risotada. ?Los rodajes son una verdadera jarana, nos reímos muchísimo. también, nos han dado la gran ocasión de grabar una cuarta período para poder terminarlo todo, cerrar todas las historias que quedan abiertas?.

Ya de giro de la sesión, se repiten los encuentros con gente que le llaman por el nombre de un personaje que interpretó hace ya diez años. Ya hay confianza, es el instante de preguntárselo. ¿Tiene ganas de matar a Frodo ya o aún le cae bien? ?No. Le debo tanto, y no solo a nivel profesional, sino además personal. Hice grandísimos amigos en esos rodajes?, afirma con rotundidad. ?En término, me han llamado Frodo muchísimas veces. ¡Y las que me quedan! Es algo con lo que tengo que vivir?.

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Buscar en el Blog
Destinos más buscados