El renacer de El Salvador

Existen lugares en el mundo todavía tan ‘desconocidos’ que hasta el buscador de Google se las ve y se las desea para localizar imágenes amables y atractivas que despierten el inclinación por cruzar sus fronteras y lanzarse a la peripecia de viajar por su región. Este es el caso de El Salvador, un pequeño nación centroamericano que sigue luchando por borrar el estigma de su nuevo conflicto Civil (recordemos que cuando Cobi andaba dando saltos por Montjuic ellos emprendían una proceso de paz vigilado por los organismos internacionales).

El renacer de El Salvador

Han pasado más de veinte años desde entonces y las cosas han transformado tanto. Hoy, por término, El Salvador se ha dado abalorio de su potencial, y sabe que no le carencia ninguno de los valores necesarios en la ‘ecuación turística’: tiene historia, sol, playa, arqueología, calaña en estado habano, fauna endémica, orfebrería, volcanes, cafetales, etc. Por algo su nombre aborigen en Cuscatlan significa ‘Tierra de Joyas’. Y lo mejor de todo: todavía el residuo no lo sabe. Así que, antes de que su Costa del Sol se convierta en la nuestra, es el instante de dejarse de perjuicios y acercarse a conocerlo. Para ir abriendo boca, aquí van una sucesión de tips acompañados de algunas imágenes que espero se sumen de imminente a los resultados del macro-motor de búsqueda.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201409/el_parque_arqueologico_san_andres_casi_para_ti_solo_7326_630x.jpg El Parque Arqueológico San Andrés ‘casi’ para ti solo.

D.R.

LA ERUDICIóN MAYA

Basta ya de compartir el instante asombroso de visitar un monumento ceremonial junto a mil gente con chanclas y calcetines blancos. El Salvador posee cinco parques arqueológicos nacionales (y hay otros cinco más en camino) nada masificados: Cihuatán, San Andrés, vivienda Blanca, Tazumal y Joya de Cerén, este ulterior declarado bienes de la Humanidad, ya que, entre otras cosas, demostración la erudición Maya desde la cotidianidad.

Además, algunas voces entendidas están muy ilusionadas con la posibilidad de que en Cihuatán resida la clave para desentrañar el mayor incógnita mesoamericano: el colapso maya, si tenemos en abalorio que este asentamiento fecha del 900 d.C., ecuánime tras la desaparición de esta civilización en otras regiones mexicanas. [Apunte: si en 2012 visitaron La Joya de Cerén 47.351 gente, esto quiere decir que, al día, menos de 120 gente compartieron el sitio , y que msi divides la número en ocho horas de abertura al públicom seréis tan solo 15 gente admirando a la vez el centro ceremonial].

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201409/el_pacifico_poco_pacifico_para_cabalgar_olas_6773_630x.jpg El Pacífico, poco pacífico para cabalgar olas.

D.R.

SURF Y PLAYA

Hubo un período, como a mediados del centuria XX, que los nómadas surfistas acudían a El Salvador en peregrinación, de acto la playa de La Libertad era conocida en el circuito como la J Bay Latinoamericana. Hoy, quienes antaño se enamoraron de su potente pointbreak están intentando devolver al paraje su brillo primigenio, como Bob Rotherham y su vástago, el surfista de Quiksilver Jimmy Rotherham, propietarios del Hotel Restaurante Punta Roca Surf Resort, ubicado en playa El Cocal. La área ha sido escenario de algún que otro campeonato universal de surf, pero también hay otros lugares excelentes para practicar este ejercicio, como la playa de Las flores, La Paz, Sunzal, La Perla…

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201409/los_cafetales_sustituyeron_el_cultivo_del_anil_5666_630x.jpg Los cafetales sustituyeron la labranza del añil.

D.R.

ARTESANÍA Y CAFETALES

El oeste del nación condensa de norte a sur varios de sus mayores atractivos. Así, en el aldea de Ilobasco podrás hacerte con piezas artesanas en cerámica decorativa, entre las que destacan bellos y minuciosos belenes; en San Sebastián, las coloridas hamacas son perfectas por la categoría de sus textiles (elaborados con telares de palanca); y en La Palma los detalles en madera se pintan y decoran a mano.

Por otra fragmento, todo el nación está poblado de idílicos cafetales, que sustituyeron allá por el XIX la labranza del hasta entonces codiciado añil. Justamente de este centuria es La vivienda del Mamapán, en completo centro histórico cultural de Ahuachapán, y el calceta de salida impecable para acercarse a los bosques de café y así conocer la historia del grano, el proceso de cosecha o, sencillamente, tomar una fragante taza con vistas a la sobrecogedor calaña.

Si prefieres un paraje más rural, la inmueble San Antonio completa la práctica con un próximo lugar arqueológico y la gastronomía de Chalchuapa, con sabrosos platos como los tamales de cagón o de elote, la yuca con chicharrón, la horchata, etc. Más hacia el centro del nación, y a pocos kilómetros de la capital y de la costa pacífica, la inmueble San Ernesto, conocida por su restaurante (tanto que no has de extrañarte si en domingo coincides con alguna boda), además realiza degustaciones de café.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201409/meca_de_surf_antano_hoy_intenta_atraer_con_sus_olas_poco_masificadas_4030_630x.jpg Meca de surf antaño, hoy intenta atraer con sus olas poco masificadas.

D.R.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201409/muy_retro_la_casa_del_mamapan_en_el_centro_historico_de_ahuachapan_2484_630x.jpg Muy retro, La vivienda del Mamapán, en el centro histórico de Ahuachapán.

D.R.

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