El hotelero que contrató a la hembra de Matas dice no saber «qué labor hacía Areal» ya que no hacía seguimiento

PALMA DE MALLORCA, 2 Dic. –

Miquel Ramis, el hotelero que contrató en 2007 a la hembra del expresidente del Govern Jaume Matas presuntamente para encubrir un soborno de 42.111 euros en ayuda del exmandatario, ha manifestado, en un tirante interrogatorio con el fiscal anticorrupción Pedro Horrach, que no sabe qué labor realizó Maite Areal ya que «le asigné un paga y un lugar y, a partir de ahí, con todos los trabajadores dejo que el día a día lo lleven los directores. No hago la persecución de los empleados único a uno».

En su comunicación como testigo ante el tribunal del jurado encargado de juzgar a Matar por un presunto infracción de cohecho a raíz de esta contratación supuestamente ‘fantasma’, el además exalcalde del municipio mallorquín de tapia ha manifestado que solamente veía a la esposa del expresidente «en actos o comidas» y que en éstos le contaba «con qué clientes había contactado». No obstante, al preguntarle el fiscal qué clientes eran, el hotelero se ha vedado a responder: «ah, no lo sé».

Una contestación que ha llevado al fiscal a espetar: «¿De qué me dialecto? ¿Contrata a alguien para hacer de relaciones públicas y no sabe con quién? De qué me dialecto?», a lo que el testigo ha contestado: «hablo de lo mío». Ramis ha manifestado que su cadena hotelera abalorio con más de 1.700 trabajadores y que son los directores quienes controlan su tarea. «Pero no todos son la hembra del presidente», le ha rebatido Horrach, sin obtener contestación del hotelero.

Según ha apuntado, Matas y él eran «bastante amigos» y cuando el exministro le pidió labor para su hembra, se sintió «comprometido», pero no «presionado». «Éramos amigos y cuando un amigo me pide algo, si puedo le complazco». Sin decomiso, ha admitido que el sitio que iba a ejercer Areal «no lo necesitaba» y ha agregado incluso no saber si resultó «útil».

De acto, en un calceta de su comparecencia, el empresario ha llegado a afirmar que el contrato de Areal finalizó porque ésta no rendía, lo que ha llevado a Horrach a decirle que «lleva media hora de reloj diciendo que no la controlaba y dice ahora que el rendimiento no era el esperado». Tal y como ha señalado finalmente Ramis,había «un trato con Matas por el que el 31 de diciembre de 2007 finalizaría el contrato. Ella acabó porque tenía que acabar».

Finalmente, cuando el fiscal le ha preguntado si al director del hotel le rendía cuentas, el delegado de la denuncia pública ha obtenido un reciente «no lo sé» como contestación.

Cabe recordar que, en su comparecencia en período de instrucción, Ramis manifestó que después de que Matas le solicitara un sitio para su hembra, se creó una plaza para ella como relaciones públicas por un año, pese a negar que se hiciese como un «regalo».

El empresario, que se ratificó así en la comunicación que ya prestó en dependencias de la vigilante Civil, manifestó que Areal no tenía un horario concreto ni tampoco oficina, y que no controlaba si el labor de la hembra de Matas era fructuoso.

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