Daniel Utrilla, cariño a la rusa

Dices en el libro que solo quienes visitan Moscú en invierno merecen el certificado de viajeros. ¿Y un diploma de jerarquía ámbito cómo puede conseguirse?

Daniel Utrilla, cariño a la rusa

En Moscú, para lgraduarse’ lo fundamental son los grados, como su propio nombre indica: los grados del termómetro y los grados del alcohol. Tras sobrevivir a una ebriedad en un tren regional y a un paseo matinal a -30º (sin gorro), el trotamundos estará ya dispuesto para licenciarse en lrusismo’ o para salir huyendo sin mirar detrás, si las aceras cubiertas de iceberg pulido te lo permiten.

Pedir en los restaurantes arenque con cien gramos de vodka como entrante, propinarse zurriagados con manojos de hojas de roble en una bannia (sauna rusa) a 100º grados o ver un roto del Dínamo de Moscú un día de nieves además da puntos. Como además da ‘puntos’ caerse de morros en el iceberg, mayormente en los labios.

Un componente clave de tu biografía sentimental son esos locales que tú llamas disco-mesones. Instrucciones de empleo, por ayuda.

Mover el bigote y el esqueleto a la vez es dable en un disco-mesón. Se trata de un local mutante, medio restaurante, medio discoteca. Están en riesgo de extinción, lo que debería ente causa de preocupación para los amantes del folclore urbano postsoviético. Como su propio nombre indica (nombre inventando por mí todo sea dicho) los disco-mesones son lugares donde puedes cenar y marcarte unos bailes sin comerlo ni beberlo. En cuanto suena la lenta conviene dejar todo lo que se tiene entre manos (pincho moruno de cordero con eneldo incluido) y sacar a una moza a bailar (o que te saque ella a ti). Ojo: si encadenan dos lentas seguidas se te puede enfriar la ensalada césar con gambas tigre (lo que se compensa con el calentón interior)

¿Cuál es la mejor hora para visitar la momia de Lenin? ¿Y para tomarte un gin tonic en la azotea del hotel Ritz-Calrlton?

Después de medianoche. Por el subidón de pánico y de terraza, respectivamente (en el caso de Ritz el subidón hasta el club de la azotea es de ocho plantas)

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201346/a_moscu_sin_kalashnikov_de_daniel_utrilla_5462_630x.jpg A Moscú sin kalashnikov, de Daniel Utrilla

Libros del K.O

Tu primera ebriedad fue en nochevieja de 1999, a los pies de la estatua del mariscal Kutúzov, horas después de que Yeltsin anunciara su dimisión. ¿Cuál el mejor lugar para pasar la resaca?

Las palabras vodka y resaca conforman un coctel aterrador que mi mente asocia automáticamente a la representación de Marcelo Mastroianni embistiendo con la cabeza una cojín después de sufrir un atropello etílico en un aldea ruso en la película Los ojos negros de Nikita Mijalkov. Los rusos aconsejan beber más vodka a la mañana posterior para que pase la resaca (a eso lo llaman lopojmelitsa’, vocablo onomatopeya que a mí me suena a arcada)

¿Cuál es la etiqueta en el Bólshoi?¿Y en el metro de Moscú?

A mí en el Bolshói me dejan entrar con chaqueta, vaqueros y la camiseta del imperial Madrid bajo del jersey de cuello vuelto. En el metro de Moscú se recomienda llevar prendas mullidas para amortiguar los codazos en hora punta.

Además de churros españoles (¿seguro que no lo soñaste?), ¿qué otras delicias (rusas) se pueden comprar en la tienda delicatessen Yeliséev?

No lo sé, porque sus paredes suntuosas revestidas de jugosas molduras apepinadas (una combinación entre nave Alien y opera barroca) me impiden centrar la vista en los productos. El diapasón de posibilidades es enorme: hay langostinos importados de Francia y sopa de sobre (debería probar a mezclarlos ahora que lo pienso).

¿En qué sueñan los oligarcas?

Después de comprase islas, purasangres turcomanos (lo más remoto al corcel regalado), limusinas tan largas como piragua de ocho plazas con timonel, parqué de oro (resistente al pis de aristogatos) e incluso un par de colmillos de mamut siberiano para el salón, los ricos han llegado al calceta de soñar con ente pobresh No, no es relato de Cortazar. Yo he entrevistado a un ljuglar’ de ricachones que les procura este tipo de mascaradas a precios nada democráticos; así que cuando le den una propina a un mendigo en la estación Kurskaya, fíjese bien que no lleve un Rolex con diamantes.

«Todo lo que sé de las antiguas repúblicas soviéticas de Asia céntrico lo he aprendido de los taxistas de Moscú». ¿Qué más te enseñan?

Los dientes de oro cuando les digo que Ronaldo es mejor que Messi y se sonríen a más no poder (en marca de aprobación).

¿Cómo se regatea en ruso?

Lo mejor para regatear con un taxi privado es empezar por un lmoi drug’ [amigo mío], que es una método concebida por mi amigo Carlos, alias La Zorra, que solía demorarse excesivo en el regateo amistoso [es precisamente por esta lógica que no conviene usar esta método a partir de -20º]

¿Cómo se dice montaña rusa en ruso?

lMontaña americanar. La conflicto fría era básicamente un juego de niños

Como moscovita que eres, un poco de chovinismo: ¿por qué es Moscú mejor que San Petersburgo?

Yo no he dicho eso. En realidad amo a la cuna de la revolución bolchevique, que fue la primera metrópoli rusa que zarandeó la verja de mi costillar y se me metió en el corazón. Quizá debería escribir algo sobre ella (el titulo ya lo tengo: A San Petersburgo sin Kaláshnikov). Píter, como se la conoce popularmente, es la metrópoli rusa menos rusa de Rusia. Se la sacó de la manga Pedro I concibiéndola como una ciudad-palacio: su equilibrio frío y barroco, con la viñeta contenida de sus edificios color tarta alineados como compactos milhojas es un reflejo asimétrico del burbujeante Moscú, metrópoli descabellada, cambiante e inesperado como marmita de bruja. Me gusta viajar de vez en cuando a la antigua capital zarista para impregnarme de su temple (que se esfuma como por arte de varita mágica si se contempla el amorcillado falo de Rasputín que conserva en formol un sexólogo de por allí)

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201316/la_plaza_roja_con_san_basilio_al_fondo_2913_630x.jpg La Plaza Roja, con San Basilio al fondo

Corbis

En un tentativa desesperado por traducir conjunto merengue, algunos inspirados cronistas deportivos apodan al imperial Madrid lel conjunto de nata, o conjunto cremoso». ¿Qué otro lapso de traducción alegran tus mañanas.

Como los rusos se niegan a pronunciar más de dos oes en una vocablo, pronuncian lRobinha’ o lRonalda’ o lMourinha’ (a mí me hace más gracia este último)

¿Cuál de las siete tartas del estalinismo trasplantarías a Madrid, al manera del templo de Debod?

Bastaría con trasplantar la aguja del hotel Ucrania al edificio España de Madrid para tener nuestra mole estalinista. Añádase en lo elevado una rubia mona del dimensión de King Kong (en Moscú hay anuncios de lencería de tamaña talla) y obtendremos una ilusión landista XXL.

¿De cierto que no eres un espía?

¿De cierto que no notas un gusto anómalo en tu té?

* ‘A Moscú sin Kaláshnikov’ ha sido editado por Libros del K.O y se presenta esta noche en el club Picnic de Madrid.

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