Concluyen los Premios Príncipe de Asturias, marcados por la conflicto mucho en la vía como en los discursos

Foto: ELOY ALONSO / REUTERSOVIEDO, 25 Oct. –

Concluyen los Premios Príncipe de Asturias, marcados por la conflicto mucho en la vía como en los discursos

La capital del Principado de Asturias, Oviedo, ha celebrado este viernes la trigésimo tercera acto de dedicación de los Premios Príncipe de Asturias, en la que la conflicto y sus consecuencias han marcado esta publicación mucho en la vía, donde se han denso cientos de manifestantes, como en los discursos del Príncipe de Asturias, el escritor Antonio Muñoz Molina y la socióloga Saskia Sassen.

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia ha sido la recepción por fragmento de los representantes de la ONCE del galardón Príncipe de Asturias de la armonía, ante la contento con la que la pequeña Liv Parlee Cantin recogió el premio de manos del Príncipe, que le dedicó una caricia. también, está fue la primera oportunidad en la que un animal estuvo regalo en la acto, ya que María Cristina Lucchese estuvo acompañada de su perra guía ‘Brizzy’.

Especial sentido tuvo además la efusividad de los científicos de la publicación al recoger los premios, mucho de los investigadores del Instituto Max Planck, galardón Príncipe de Asturias de colaboración universal; como de Peter Higgs, FranÇois Englert y Rolf-Dieter Heuer, de la Organización Europea para la Invertigación Nuclear-CERN, galardonados en la grupo de Investigación Científica y método.

El entrada y el fin de la encuentro estuvieron marcados un año más por una amplia concentración contra los recortes en la Plaza de la Escandalera, en las proximidades del Teatro Campoamor que, entre banderas republicanas, se mezcló con quienes se acercaron para ver de primera mano a los protagonistas de esta publicación .

Los Príncipes y la Reina fueron los últimos en entrar en el Campoamor entre fuertes medidas de certeza y cientos de gente, entre observadores y manifestantes. Tras salir del Hotel de la Reconquista en una cabalgata de ocho vehículos escoltados por tres motos y un coche policial, los Príncipes y la Reina llegaron minutos antes de las 18.30 horas. Don Felipe con traje oscuro; doña Letizia, con un recogido y vestido verde botella; y doña Sofía con traje de chaqueta en tonos grises.

La ceremonia, que contó con la presencia del ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, y el de formación, José Ignacio Wert –que no hizo el clásico paseo por la alfombra hasta la puerta primordial del teatro, donde se concentraban las protestas–, comenzó con las palabras el presidente de la Fundación Príncipe de Asturias, Matías Rodríguez Inciarte y tuvo una duración cercana a la hora y media.

Este año abrió el tanda de los galardonados el escritor Antonio Muñoz Molina, galardón Príncipe de Asturias de las Letras, con un potente discurso reivindicativo ante la atenta ojeada de su hembra, la además escritora Elvira majo, que se encontraba entre el público. Así, reiteró sus críticas hacía los recortes y la posición de «un nación asolado por la conflicto donde las formas más contemporáneas de populismo han reverdecido el anticuado desprecio por el labor intelectual y conocimiento».

Por su fragmento, la fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz, galardón Príncipe de Asturias de declaración y Humanidades 2013, defendió el «poder increíble» de la foto. «La representación es cada vez más relevante y tiene más fuerza en nuestras vidas que nunca», sentenció.

Además, la socióloga Saskia Sassen, galardón Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2013, agradeció el «apoyo activo al saber» que supone el premio «en un instante en el que el mundo académico está siendo atacado cada vez más».

En su intervención, el cineasta Michael Haneke, galardón Príncipe de Asturias de las Artes, hizo una profunda reflexión acerca del cine contemporáneo y advirtió de sus peligros, porque «ninguna manera artística es competente de convertir tan sencillo y directamente al receptor en la mártir manipulada de su creador como es el cine».

DISCURSO DEL PRÍNCIPE Por su fragmento, el Príncipe apeló a construir en España un porvenir basado en el ahínco y la honradez, en el que la rectitud y los principios éticos firmes inspiren la trámite de los recursos públicos. «La consorcio exige una reflexión rigurosa para jamás más volver a caer en errores y excesos inadmisibles, con la resistente candidatura de construir un porvenir basado en el austeridad, la seriedad, el ahínco y la honradez. Un porvenir solidario, y con principios éticos firmes, en el que la rectitud inspire nuestra vida colectiva y la trámite de nuestros recursos», dijo.

Como impulso para superar la frustración y la recelo, citó la respuesta de Angrois, en Santiago de Compostela, tras el incidente de un tren Alvia en julio pasado. En una «lección de valentía y solidaridad», los vecinos bajaron «de imminente a las vías del tren para salvar vidas, ayudar a los heridos, colaborar con los servicios de urgencia y consolar a los familiares», resaltó.

Además, como ya es hábito, acompañado por doña Letizia, el inspirador de los galardones clausuró el acción y convocó la publicación de 2014 de los Premios Príncipe de Asturias.

Al fin de la acto, tras el himno de Asturias y ya de noche, pasadas las 20.00 horas, los Príncipes y los galardonados abandonaron el teatro en cabalgata –en cuyo afuera continuaban grupos de manifestantes–, para dirigirse hacia el Hotel de la Reconquista junto a las autoridades y asistentes a la ceremonia, en acompañamiento de los integrantes de bandas de gaitas y grupos folclóricos del Principado.

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