Cinco barrios europeos que te inspirarán

1. PLAZA DE SAINTE CATHERINE (BRUSELAS)

Cinco barrios europeos que te inspirarán

Muy próximo del distinguido edificio de la Bolsa y a menos de diez minutos andando de la Grand Place, las calles que rodean a la Plaza de Sainte Catherine son un eden para elgourmetde clara conciencia ecológica.Al barrio le llaman el estómago deBruselasy, aunque a sencillo vista no lo parezca, conviene recordar que estamos sobre el anticuado puerto de la metrópoli. De manera que abundan las pescaderías, y entre ellas destaca Mer du Nord, el tradicional más buscado. Una combinación de club de tapas y tienda delicatessen con terraza dónde podrás tomar el aperitivo y degustar lo mejor del océano en el entorno más fashion de la capital europea. Recuerda sus especialidades: hamburguesas de cangrejo, sopa de pescado y caracoles.

Otro calceta indispensable es laCrémerie de Linkebeek, que desde 1902 surte de los mejores quesos a toda la metrópoli.Tienen más de 350 diferentesasí que una buena noción es hacerte con una elección y tomártela en un parque si el período lo permite. Para completar este picnic de esplender debes visitar la panadería francesa Charli.Pan orgánico de primera. En los alrededores de la plaza de St Gery descubrirás un pila de cafés donde comentar la jugada. Y si lo que estás buscando son tiendas de diseño acercarte a la cercana Rue Antoine Dansaert, lo más de lo más te espera. No puedes dejar de completar la evasión sin alojarte en elHotel Saint Gery, genial si te gustan los conciertos en recto y el pacto personalizado.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201401/fish_at_85_9896_630x.jpg Fish at 85, el templo del pescado

Fish at 85

2. PONTCANNA (CARDIFF, IMPERIO UNIDO)

La capital de Gales abalorio con un gusto propio, tanto más desenfadado y espontáneo que el de sus vecinos del gran Londres. A pesar de todo y desde hace un período, los alrededores de la señorial Pontcanna St, en el urbanizacición CF11, destacan por su vanguardia sibarita y su gusto de vida pausado y apacible, enfocado a la categoría más que a la suma, yfanático de todo lo que suene a artesanal y ecológico. Desde cafés hasta tiendas de ornamentación de interiores. Tómate un deleitable capuccino en elCafé Bravay empieza a familiarizarte con la parroquia.

Para no desentonar puedes regalarte una sesión de hermosura enBelle Toujours, una peluquería unisex dónde también ofrecenlas últimas tendencias en tratamientos desestresantes. Para encontrar el añadidura más atrevido o el diseño más grotesco curiosea en Dew Boutique y Poppers, y si te apetece lucir en vivienda un componente uno no dejes de visitar Betty Biggs. Como buen homenaje de cocina local experimento el deleitable pescado deFish at 85, y de marcha coincide con algunas de lascelebritiesdel nación que, atraídas por su renombre, suelen dejarse caer los fines de semana para hacerse la fotografía de austeridad junto al chef, John Lester, anticuado Jefe de la departamento de carnes y pescados de los míticos almacenes Harrods.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201347/las_vistas_desde_the_house_cafe_1148_630x.jpg Las vistas desde The House Café

The House Café

3. ORTAKÖY (ESTAMBUL)

Ortaköy es un palpitante laberinto de callejas empedradas, donde la moda serpentea entre sus muchos mercadillos, bares y restaurantes, y el esplender asiático se funde sin complejos con las tendencias occidentales más atrevidas. Originalmente una combinación de etnias y religiones -aquí se alternan mezquitas con sinagogas sin que a nadie parezca importarle- es un modelo viviente de porqué la brujería de Estambul reside en su requisito de intersección de caminos. El muelle más hermoso del Bósforo n debajo la impresionante vista del Puente de Bogaz Kröprüsü en la fragmento europea de la ciudad- derrocha representación mental y vanguardia en sus animadas terrazas cargadas de beautiful people.

Empieza tu inmersión en la Plaza de la Mezquita de Mecidiye y comprueba porqué el mercadillo de joyas de plata y telas de raso se ha convertido en el más buscado a la hora de ponerle la guinda al estilismo más cosmopolita. Después tienes que dejarte ver en The House Café, un local muy frecuentado por los amantes del bohemian chic. Con las pilas cargadas, ya puedes recorrer con tranquilidad las numerosas galerías de arte. Son muchos los jóvenes pintores que se han traslado al barrio para plasmar con sus pinceles el sentir más mundial de Estambul. Y para mimarte por la noche, ahorro habitación en el Ortaköy Princess Hotel. El impecable receso del guerrero.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201401/de_pijp_464_664x.jpg Barrio De Pijp, Ámsterdam

CottonCake

4. BARRIO DE LA CACHIMBA (ÁMSTERDAM)

En neerlandés se le conoce como De Pijp, pero si les preguntas por el Quartier Latin de Ámsterdam además sabrán dirigirte a este barrio de grandes aspiraciones burguesas que por cuestiones de presupuesto se quedó en barrio obrero y que, con los nuevos tiempos, se ha convertido en único de los rincones más auténticos de la metrópoli. Los nuevos talentos que desde hace algunos años lo pueblan han conocido traducir menguado por pintoresco y ahora es un sitio donde lo excéntrico se convierte en arte a la mínima de transformación.

Profesores de universidad, estudiantes y curritos se mezclan en sus agradables cafés arrastrando hasta las tantas debates sobre cómo arreglar el mundo mientras exterior prolifera una movida nocturna alternativa y gamberra, perfecta si quieres llegar muy tarde al hotel. No puedes dejar de tomarte una Heineken en la primera destilería de la huella, que abrió allá por 1863. Tampoco conviene perderse el salón de te Taart van mijn Tante, una deleite si te gustan los dulces en el ambiente más kitsch. Y por supuesto, no dejes de asistir a un concierto en De Badcuyp, una antigua vivienda de baños convertida en la vanguardia musical del instante.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201401/cours_julien_9780_630x.jpg Cours Julien, graffitis y muchas cuestas

Corbis

5. COURS JULIEN (MARSELLA)

Famoso por sus atrevidos y omnipresentes graffitis, por la categoría de sus restaurantes internacionales, el diseño de sus ateliers y su verdad toque macarra y portuario, Cours Julien es inexorable. Para descubrirlo conviene que te pongas tu zapato más cómodo porque las cuestas crecen como setas en este empinado esquina de Marsella. Debes comenzar tu itinerario por Oogi, la primera concept store de la metrópoli, y sin incertidumbre el mejor paraje para entender de qué va el barrio y cómo le puedes sacar roto. Puedes tomar un café, comprarte un sombrero tela a mano o salir con un reciente tatuaje. Todo en único. Si te dejas caer por la tarde los jueves hay música en recto y actuaciones, y la clientela multiplica sus atractivos.

Después deberías dejarte llevar por la ordinario y curiosear según las apetencias. Encontrarás divertidos cafés, un pila de tiendas de jóvenes diseñadores ncon el diseñador en el interior preparado a personalizar para ti sus mejores creaciones-, algun sitio muy sibarita dedicado a las antigüedades y sobre todo una apabullante proposición de restaurantes internacionales. único de los más celebrados es La Cantinetta, un hospitalario italiano especializado en pasta fresca de mesas pegadas y menú en la pizarra, dónde también podrás alargar la sobremesa con una magnífico propuesta de vinos. Como interés y buen memoria, no abandones el barrio sin comprarte un par de jabones artesanales en la Savonnerie Marsellaise La Licorne. Un esplender alcanzable que se quedará contigo tanto período.

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