Buenas noches, Mr. van der Rohe

A finales de los 60 Mies van der Rohe seguía proyectando edificios y jugando con las contorno de las ciudades. En Chicago le encargaron la edificación del IBM Building; él inventó un edificio de 53 plantas de acero y cristales tintados, como esos coches en los que siempre va personas fundamental. Fue su ulterior edificio de oficinas. Es lo que se llaman un landmark, un monumento, y fue implícito en el National Register of Historic Places en Marzo de 2010. Fue precursor al incluir el Thermopanet o Climalit, pero entonces a su arquitecto nadie lo llamó sostenible. En España no fue forzoso en las obras nuevas hasta 2006, muchos, muchos años después.

Buenas noches, Mr. van der Rohe

Hoy es dable dormir en el IBM Building. Este edificio es, desde octubre, un hotel y es el primero del mundo en estar en un edificio de Mies van der Rohe. The Langham locupar las primeras trece plantas esta estructura emblemática de la metrópoli. A mí me gustan esos edificios que se reparten los pisos: unos para hotel, otros para casa, otros para oficinash Me dan la impresión de estar en una metrópoli del porvenir en la que no sé dónde están el cielo y el suelo.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201345/uno_de_esos_edificios_que_parecen_del_futuro_2132_630x.jpg único de esos edificios que parecen del futuro

The Langham

The Langham tiene 318 habitaciones, un restaurante de cocina mediterránea, un spa, una compilación de arte de vertigo y unas zonas públicas que son lo que esperamos de van der Rohe. Hay muros cortina, ventanales del suelo al tejado, salas aéreas y funcionalismo a gogó: habano modernismo.El lobby es el sitio más emblemático del arquitectoy ha sido escenografía por su nieto Dirk Lohan. Su desafío consistía en convertir el recibidor de un edificio de oficinas en el de un hotel. No es porque fuera familia, que además, es que el bueno de Dirk trabajó con su abuelo en el idea de este edificio. De acto, este dichoso deporte de nepotismo continúa con Waltraud, la hija de Mies, que además diseñó algunos de los muebles del lobby. Nada que objetar.Viva el enchufismo justificado.

Este hotel está muy bien sin conocer esta historia, pero a los fetichistas de la construcción es lo que más les interesa. Estos mismos fetichistas son los que en Nueva York visitan o cenan en el restaurante delFour Seasons, diseñado por Philip Johnson y el propio Mies en 1959. Y llegan y se frotan los ojos porque piensan que este es único de los restaurantes más hermosos del mundo.

Esta raza de gente es viajera ypuede cruzarse el mundo para ver un arco de ámbito calceta, una metrópoli utópica, una escalera. Los conozco. He viajado con ellos y puedo ente, a ratos, como ellos. Estos arquifreaks están viviendo una período golosina. No sólo ha abierto el Langham, dando nueva vida al labor de un vasto. además ha ocurrido algo extraordinario: la Bauhaus, la auténtica escuela alemana, abre fragmento de su sede de Dessau a huéspedes. Ahora es dable dormir en los estudios en los que vivieron Josef Albers, Marcel Breuer o Hannes Meyer. Desde este mes se alquilan estas habitaciones tan espartanas como deliciosas. Las duchas y el comedor son compartidos, como lo eran en los años 20, cuando esta escuela quiso cambiar el mundo. Yo, que soy una inocente que piensa que la potencia permanece en las habitaciones,quiero dormir en esa cama monacal y sentirme Anni Albers.

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