25 razones para visitar Sitges

1) Es sencillo llegar hasta Sitges. A desigualdad de otros lugares a los que sólo se puede llegar en coche, este aldea tiene muy sencillo entrada en tren o autobús.

25 razones para visitar Sitges

2) Siempre está de jarana. Si lo visitas antes del 27 de agosto, podrás vivir de primera mano la jarana Mayor de Sant Bartomeu: sardanas, castellers, cercaviles y todo el imaginario catalán dable se reúne para festejar el verano. La plaza del Baluard además se llena de gigantes, dragones, águilas y espectaculares fuegos artificiales.

3) La jarana no acaba ahí. la Mascarada, la Sitges Gay Pride, el Sitges festejo universal de Cine Fantástico -a principios de octubre-, el o el festejo universal de Tango son sólo algunas de las fiestas que acoge.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201435/sitges_779_630x.jpg Aquí no carencia la fiesta

Corbis

4) Tiene playas escondidas. Sitges es como una isla balear en pequeño formato: a dimensión que vas andando te encuentras preciosas calas escondidas que merecen un paseo largo.

5) Pero no sólo hay calas. De acto, encontramos hasta 17 playas diferentes, que incluyen zonas familiares, rincones gays y, por supuesto, playas nudistas. Se organizan además cursos de aquagym, G.A.P., tai-txi, y txi-kung.

6) El agua no es tan fría. Nada que ver con la gélida Costa Brava ni el cálido litoral de Tarragona. Las aguas de Sitges tienen la temperatura media, la perfecta. Un auténtico win-win para todos los amantes del agua.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201435/sitges_9929_630x.jpg Sitges, vanidad de playas

Corbis

7) Toque modernista. anticuado calceta de confluencia para los artistas del Modernismo, el aldea permite visitar el fantástico análisis y vivienda del poeta Santiago Rusiñol, llamado Cau Ferrat. Sus paredes azuladas repletas de baldosas te encantarán.

8) Un viento americano. Si caminas por el centro de Sitges, también, te parecerá que la metrópoli tiene un viento colonial. No andas equivocado: muchos ciudadanos de finales del centuria XIX hicieron fortuna en América y, al volver, construyeron edificios con gusto latino. Su apodo era claro: llos Americanosr.

9) Es una arena de pescadores. Otra objeto que pensarás enseguida es que es un aldea que conserva el espíritu marinero. La antigua muralla que deja marcha al cañón del Baluard demostración las casas de pescadores, que todavía tienen un sitio reservado en la playa para sus embarcaciones.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201435/sitges_1142_630x.jpg Una metrópoli con aires coloniales

Corbis

10) Gastronomía marinera. Los pescadores han tenido su choque en la almuerzo del aldea, por supuesto, con platos como el larroz a la Sitgetanar. Lleva un poco de todo: desde costillas de cerdo hasta sepias, salchichas, almejas y gambas de la costa. Un cóctel suficiente interesado con ingredientes de primera.

11) Ensaladas supremas. El plato más popular, no obstante, es el xató. Aunque de inicio parece una ensalada cualquiera, realmente es tanto más. La escarola lleva anchoas, atún, bacalao y aceitunas y se acompaña con una muy preciada salsa de almendras y avellanas tostadas.

12) Convierten el xató en jarana, diáfano. El mejor instante para probar el auténtico xató n a ellos les gusta tanto remarcar eso de lauténticor-, es durante las lxatonadas popularesr, que se organizan suficiente a menudo a pie de vía.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201435/sitges_5137_630x.jpg Xató, Una ensalada suprema

Corbis

13) Todavía más océano. No podemos dejar de costado otras especialidades como las fideuás y el suquet de pescado. Para prepararlo en vivienda, nada mejor que comprar los ingredientes en el decisivo Mercado municipal.

14) La hora del postre. Si queréis algo más laminero, podéis visitar la tienda Els Pastissos de l’àvia (Los pasteles de la abuela), en la vía Santiago Rusiñol, que elabora apetitosos pasteles caseros y especialidades como la coca de llardons.

15) Tienen la uva xarel·lo. también, como Sitges está situado muy próximo de la territorio vinícola del Penedés, podemos encontrar algunos de los vinos con designación de comienzo más reputados del nación.

16) Postres un poco más dulces. No os podéis ir de Sitges sin probar la malvasía, un vino golosina y aromático que se elabora artesanalmente. Puedes visitar la bodega Llopis en el museo Romántico para conocer la historia de este licor.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201435/hotel_avenida_sofia_3792_630x.jpg El más sostenible de la ciudad

Hotel Avenida Sofia

17) Arte en manera de látex. La orfebrería de Sitges es algo curiosa: único de sus productos estrella son los muñecos de látex que representan gigantes, dragones, demonios y castellers de la jarana mayor.

18) hy en manera de tumba. Si eres de los que visitan cementerios -que rara suena esa frase-, puede que te interese descubrir los panteones con obras de Josep Llimona, Frederic Marés y Manel Fuxà en el anticuado camposanto de San Sebastián. Una de las esculturas se ha clasificado entre las finalistas de la grupo a la mejor escultura del certamen de Cementerios de España, no os digo más.

19) Amor por el píxel. Si prefieres el arte coetáneo, tu paraje es la Fundació Stämpfli. Hasta el 12 de octubre, por modelo , encontrarás una demostración dedicada al concepto de lpixelr del artista Miguel Chevalier.

20) Hoteles sostenibles. Convertido en el primer hotel de Europa y estancia del planeta que consigue la máxima certificación medioambiental -el Leed Platinum Certification-, el Hotel Spa Avenida Sofia se vuelca por la sostenibilidad.

http://cdn.traveler.es/uploads/images/thumbs/201435/sitges_1136_630x.jpg Una metrópoli muy fotogénica

Corbis

21) Vistas sobre el océano. Antes de irnos, es forzoso pasear por la fantástica terraza del Palau Maricel, en la vía Fonollar. Esta residencia y museo con obras de Miquel Utrillo os dejará sin palabras. Y sin batería en el aposento de fotos.

22) Todo está abierto. Da idéntico que sea domingo por la tarde; en verano encontrarás todo tipo de comercios abiertos y dispuestos a ofrecer manjares, ropa y perfumes.

23) Pero es un poco atrapa-guiris. Cuidado, intenta no caer en la típica emboscada de l¿quieres probar esta colonia?r o tendrás que estar veinte minutos en una tienda de olores intensos.

24) Es muy fotogénico. Compruébalo tú mismo: cualquier representación que subas de Sitges tiene números para entrar en el ranking de los mayores likes. Desde las puestas de sol a las vistas sobre el océano, Sitges desprende hermosura.

25) Es una metrópoli abierta, competente de satisfacer los gustos más estrambóticos y que no tiene prejuicios sobre nada. Y eso es lo que más nos gusta de todo. Junto a la malvasía, diáfano.

* Puede que además te interese…

– Razones para no salir de Dolce Sitges

– Las 40 fotos que harán que quieras veranear (toda la vida) en la Costa Brava

– Nueve bodegas a un pasito de la Costa Brava

– El debajo Ampurdán: unas horas en la Toscana española

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Buscar en el Blog
Destinos más buscados